El Patón Nahuel Guzmán es un gran arquero. Pero también un verdadero showman. El ex Newell's, ahora en los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, fue la figura excluyente en la tanda de penales entre su equipo y Vancouver Whitecaps, que clasificó al equipo mexicano a octavos de final del certamen del que también participa el Inter Miami de Lionel Messi.
Pese a la implementación por parte de la Fifa desde el 1º de julio pasado de lo que en redes sociales se dio en llamar ley "Anti Dibu" (por el arquero del seleccionado argentino Emiliano Martínez), parece que la norma parece no haber impactado en esta competencia.
La nueva regla que va en contra del accionar de Emiliano Martínez en los penales dice, entre otras cosas, lo siguiente: "El guardameta no se comportará de manera que distraiga de forma antirreglamentaria al ejecutor del penal. No podrá retrasar la ejecución, ni tocar los palos o la red".
Fue así que el Patón en uno de los tiros de la tanda de penales intentó distraer a un jugador del Whitecaps haciendo típicos movimientos como si fuera un mimo que coloca sus manos sobre un ilusorio muro de cristal.
En el cuarto penal del Whitecaps, y que fue definitivo, se mete una serpentina a la boca y cuando está bajo los tres palos, parece que va a vomitar, pero en realidad hace un truco de magia que terminó dando muy buenos dividendos.
Ranko Vaselinovic tiró a colocar, al rastrón y a la derecha, pero Guzmán se volcó sobre ese costado y detiene el penal. Fernando Gorriarán, en el quinto intento de los mexicanos, anotó para darle la clasificación a los Tigres a octavos de final.