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Kudelka hace un pan y queso entre experiencia y juventud

El plantel de Kudelka podría dividirse en dos equipos armados por edades. Uno integrado por referentes y el otro por pibes. De esta mixtura saldrá el once ideal

Miércoles 30 de Septiembre de 2020

Una de las premisas básicas a la hora de armar los equipos es combinar la dosis justa de experiencia y juventud. Porque podría ser un riesgo apelar sólo a los jugadores más experimentados a la hora de conformar un once inicial, como también un despropósito utilizar a todos los pibes juntos para integrar la alineación principal. Por ello el DT leproso Frank Darío Kudelka tendrá este lindo desafío por delante. Por un lado, deberá hacer pesar la jerarquía y la chapa de varios de sus jugadores con mayor rodaje, pero a la vez abrirles la puerta a los nuevos valores que vienen pidiendo pista y que le pueden aportar al equipo la cuota de rebeldía que se necesita para romper el molde. Demás está decir que los rojinegros cuentan con una columna vertebral con apellidos fuertes y de probada calidad, pero también hay futbolistas Sub 23 que en algunos puestos puntuales darán pelea para ganarse un lugar. “En la variedad está el gusto” y “lo que abunda no daña”, rezan dos refranes populares. En este sentido, Kudelka tiene el mejor “problema” que se le puede presentar a un entrenador: opciones válidas en cada sector de la cancha.

   A modo de juego periodístico, y eligiendo a sólo parte del plantel con que cuenta Kudelka, se pueden formar dos equipos bien diferenciados en cuanto a las edades de sus integrantes. Siempre en base a lo que utilizó el DT en la temporada pasada y en el primer ensayo que disputó ante Unión el sábado en el Coloso, donde los titulares igualaron 1 a 1, con gol de Nacho Scocco de penal, y la formación alternativa cayó 2 a 1, con grito leproso de Enzo Cabrera, es viable armar un pan y queso basado en el número de documento (ver infografía).

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   Kudelka podría conformar tranquilamente dos equipos bien diferenciados en cuanto a la edad. Uno apelando a los futbolistas más experimentados, en el que claro que estarían los jugadores ya consagrados en el club que hay en el plantel. Aguerre sería el arquero. La defensa estaría integrada por Gabrielli, Fontanini o Guanini, Gentiletti y Bíttolo. En el medio: Pablo Pérez, Julián Fernández y Mauro Formica. Y arriba: Sebastián Palacios o Alexis Rodríguez, Nacho Scocco y Maxi Rodríguez. Se trataría de un equipo de jugadores con gran rodaje, tanto en el país como en el exterior. Incluso Maxi, Pablo Pérez y Nacho ya integran la lista de apellidos gloriosos de campeones con la camiseta de Newell’s.

   De este equipo “virtual” saldrá la base de los once que saltarán a la cancha cuando se reanude la competencia oficial, prevista sin confirmación para la segunda quincena de octubre. Kudelka desde que llegó dejó en claro que no le gusta la improvisación y armó a su Newell’s a partir de la experiencia de los jugadores con más palmarés en el plantel.

   Pero también es un DT que apuesta fuerte por los pibes que entiende merecen la oportunidad. Y en este sentido es posible reconstruir un once con todos futbolistas Sub 23, ya que incluso varios de ellos fueron utilizados con regularidad en la pasada temporada.

   El equipo “primavera” leproso estaría integrado por Ramiro Macagno; Facundo Nadalín, Stéfano Callegari y Manuel Llano (es volante pero podría retroceder); Aníbal Moreno, Juan Sforza y Jerónimo Cacciabue; Nicolás Castro; Luciano Cingolani; Enzo Cabrera y Francisco González.

   Lo concreto es que de estos dos equipos divididos en una franja etaria surgirán los once que luego elegirá Kudelka. El saldo positivo de esta división hipotética del plantel es que Newell’s cuenta con un patrimonio vigente de jerarquía y experiencia, que además se combina con un riquísimo recambio de juveniles que dejaron de ser una promesa para convertirse en una realidad.

Mostrar para vender

Y está mención a la variedad y calidad de juveniles de la cantera será clave para lo que viene, no sólo en términos futbolísticos, sino a la vez económicos de cara al futuro. Porque la malaria generalizada que provocó la pandemia sólo tendrá una salida para los clubes argentinos: la consolidación y venta de los futbolistas surgidos en el club mediante transferencias jugosas al exterior.

   Así, Kudelka tiene dos espejos para mirar a Newell’s. Uno es el de los experimentados que irán por más gloria y le marcarán el camino al resto. Y el otro es el de los pibes que vienen pidiendo pista y que si logran la madurez para marcar la diferencia en la máxima categoría tarde o temprano se ganarán un lugar. Ese es el gran desafío del DT, combinar en la justa medida experiencia y juventud. Y tiene los recursos en ambos segmentos.

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