Cada uno dijo lo suyo y el tema, por ahora, quedó cerrado. Rolando Schiavi dio una opinión sobre la
pretemporada (“no es dura”, dijo) y su falta de diálogo con el preparador físico, Ariel
Perticarari, y Caruso Lombardi salió a bancar a su cuerpo técnico con dureza. Este choque público
terminó con una charla entre todo el plantel con el DT y sus ayudantes, donde cada uno dio su
parecer con el fin de poner claridad. Y después se fumó la pipa de la paz para no hablar más del
tema y pensar sólo en sacar a Newell's de la complicada situación en la que se encuentra.
En el cónclave los que tomaron la palabra fueron los involucrados en la
discusión mediática: Caruso, Perticarari y Schiavi. Cada uno dijo lo suyo y habrían bancado sus
dichos. El resto del plantel también se expresó. “La mayoría opinó parecido a Schiavi”,
confiaron algunas fuentes a Ovación, pero también dejando en claro que “cada profe tiene su
manera de trabajar” y que nadie tiene el sistema mágico.
De todas formas, lo que está claro es que las declaraciones del Flaco no
aparecieron por arte de magia, sino que había un sostén de parte del resto, más allá de que nadie
lo apoyó públicamente.
Es cierto que la opinión del capitán golpeó en el seno del cuerpo
técnico. Aunque también las expresiones de Caruso publicadas en la edición de ayer (“hace un
mes que lo estoy esperando para jugar” o “nosotros entrenamos jugadores, no los
rompemos”, entre otras) no habrían caído nada bien en el jugador.
Empero, el pacto ya está sellado para darle punto final al conflicto,
Schiavi se llamó a silencio y no hablaría más del tema ya que “considera que lo que tenía que
decir lo dijo”. Además, no desea seguir generando un conflicto interno y sólo quiere pensar
en el campeonato que se viene, que no será para nada sencillo ya que Ñuls tiene la difícil misión
de luchar por no descender. Algo que no es para nada menor. Además, a principios de año rechazó el
ofrecimiento que le acercó Boca porque tenía la palabra empeñada de que se iba a quedar a jugar en
el Parque con el fin de dejar al equipo en primera.
Lo dicho, dicho está. Los protagonistas de esta polémica se dijeron las
cosas de frente, mantuvieron sus dichos y se pactó saludablemente no seguir incorporando más
palabras a las que ya se dijeron. De todas maneras, esto generó una herida que llevará su tiempo
cicatrizar. Y la única manera de que todo esto quede en el olvido y se convierta en una mera
anécdota será ganando partidos.
Caruso ayer tomó la palabra y lo hizo en el programa Estudio Fútbol, de
TyC Sports, donde dejó en claro que “el 2 (del equipo) es Schiavi”. El DT bajó los
decibeles de las declaraciones y dijo: “Rolo es un referente" y aclaró que era un tema con el
profe, con quien no tenía una comunicación adecuada. No hubo ni gritos ni pelea. Atrás de lo que él
dijo yo aclaré en los medios y nada más”.
También manifestó que “Schiavi sabe que conmigo juega. Más allá de que pueda decir
cualquier cosa (sin perjudicar la imagen de uno), él sabe que si está bien juega. Sabe cómo nos
manejamos. Todo esto queda acá y ojalá que sirva para fortalecer al grupo y lleguemos a una Copa,
que es lo que anhelamos”.





























