Para el anuncio del encuentro, La Capital publicó un cable de Telam e ilustró el anuncio con fotos del arquero Hugo Gatti, el goleador polaco del Mundial 74 Grzegorz Lato y Carrascosa.
En la nota hay expresiones del técnico polaco Casimier Gosrki: "El partido va a ser duro. A los argentinos los conozco bien, sé lo que valen. Siempre fui un admirador de su juego; la escencia de su fútbol fue tomada por muchos países, entre ellos nosotros y los holandeses". También Menotti dijo lo suyo: "Ya lo dije cuando salimos de Buenos Aires, no venimos a hacer locuras". Las palabras del técnico no eran intrascendentes para un equipo que había salido del país con un gobierno y volvería con otro.
Así, sólo con apellidos, presentaba este diario al equipo: Gatti; Tarantini, Olguín, Killer y Carrascosa; Ardiles, Gallego y Bochini; Scotta, Luque y Kempes.
Con ese equipo ganó Argentina, bajo la capitanía del ex jugador del glorioso Huracán campeón del Metropolitano 1973, ex Banfield y Central. El ex lateral izquierdo, popularmente conocido como el Lobo, el mismo que hoy está casado desde hace 46 años con Lucy, la madre de sus dos hijas Verónica y Carolina, que tiene cuatro nietos y trabaja como productor de seguros en Adrogué (Almirante Brown, Buenos Aires).
"La noticia del golpe nos tomó por sorpresa en Polonia. Estábamos hipersensibilizados, enterarse de eso fue algo muy fuerte. Uno no sabía exactamente lo que estaba sucediendo, pero estaba pendiente de que a la familia no le pasara nada e imaginate que comunicarse por teléfono en ese tiempo era una proeza. A uno le tocaba estar allí pero el deseo de todos era regresar lo más rápido posible para estar con los suyos", dijo Carrascosa, quien recordó que vivió con la misma intranquilidad la muerte de Perón, en 1974, estando en el exterior con la selección en Europa.
La noticia del golpe había llegado antes del encuentro. Menotti reunió al plantel y les pidió tranquilidad. Pero fue el relator José María Muñoz, enviado por radio Rivadavia, quien la confirmó en la cena tras el partido. La selección había debutado en esa gira y bajo la nieve con la Unión Soviética, en Kiev. Había ganado 1 a 0, con gol de Kempes. Tras Polonia, el tercer partido fue conHungría. Argentina perdió 2 a 0, en Budapest. "De ese encuentro tengo aún el banderín que intercambié con el capitán húngaro (Lazlo Balint)", dijo Carrascosa al recordar el partido del 27 de marzo de 1976, en el estadio Neps de Budapest. Luego Argentina sumó otra derrota por 2-1 contra Hertha Berlín, de Alemania, y terminó con un 0 a 0 contra el Sevilla.
Terror y fútbol, ganar y perder mucho más, fueron ese día la antesala de lo que se desplegaría en todo su esplendor, dos años más tarde en la XI Copa Mundial de Argentina, jugada en plena dictadura de la mano del Gauchito Mundialito.
El "no" del capitán. Cuando Ovación le preguntó a Carrascosa sobre la histórica dimisión a la selección del Mundial 78, por la que fue juzgado de "comunista" y "antipatria", dijo con algo de pudor: "No fui un héroe. Sólo he tratado de ser coherente con lo que pensaba y sentía. A muchos familiares y amigos les costó entender por qué dije no. Y no fue una sola cosa. El fútbol no es la vida ni la patria ni la bandera ni los amigos ni la madre. El fútbol es un deporte en el que se debe ganar o perder con dignidad".
Dijo "una suma de cosas" para no detallar lo que repudió en silencio. Arbitrajes comprados, violencia, doping, incentivos mal avenidos y finalmente el golpe. "Fueron una suma de cosas que hacían que sintiera que el fútbol no era un buen lugar", sintetizó.
Carrascosa siguió en el plantel dos años más. Dicen que aguantó y toleró hasta que —palabras más, palabras menos— le dijo a Menotti: "No va más, César". Fue un día antes de que se dieron a conocer los 22 nombres para el Mundial argentino.
Años más tarde en distintas crónicas explicaría que no se había arrepentido de su decisión. "No era necesaria una dictadura militar para dejar el fútbol. Hay muchas cosas que pasan en este sistema de vida que te hacen perder las ilusiones. Si yo hubiera tenido que jugar el Mundial de España, mientras estábamos en guerra con Inglaterra, también habría renunciado. ¿Va a estar un vecino, un amigo en guerra y yo voy a estar jugando un Mundial? Cuando un pibe te pide algo para comer se acabaron los planes. ¿Vos podés comer un sandwich de jamón crudo cuando hay un nene pidiéndote comida?", se leyó en la revista Mística. Y también declaró en Nos Digital : "En 1982, cuando ya estaba retirado , se produjo la guerra de Malvinas. Si hubiera seguido en actividad podía haber sido convocado, pero tampoco hubiera ido a jugar. No podía ir al Mundial con lo que estaba sucediendo en el país",
Recuerda esas notas, pero Carrascosa cuando dice "no" es "no". Y prefiere no explayarse en ese tema y volver al presente. "Ahora se están viviendo momentos difíciles en el país. Siempre intenté ser una persona de bien: mi nieto es chiquito, pero si le tuviera que hablar de fútbol le diría eso mismo que te dije: la vida pasa por cosas más importantes que el fútbol". Una certeza del jugador que se retiró a los 31 años, en un buen momento de su carrera y cuando aún le restaban dos años más de contrato.

"Me gusta la actitud del Central de hoy"
“Me gusta el Central de hoy, me gusta la actitud del equipo. Tiene buenos jugadores pero para mí nadie es tan determinante como todos juntos. Además rescato mucho la personalidad del técnico: Coudet parece tener un temperamento especial, una actitud ganadora”, dijo Carrascosa antes de reconocer que Rosario es una ciudad “muy importante” para él, a la que viene muy de vez en cuando a visitar a la hermana de 95 años de su suegra y a reencontrarse con varios amigos.
A Carrascosa lo apodaron el Lobo en Rosario Central y no sabe muy bien por qué. “Viví en Rosario una etapa bárbara. Había salido del servicio militar, recién me había casado, estaba en Banfield pero tenía ofertas de varios clubes. Cuando llegué de la luna de miel me dicen que me iba a Central. Tenía 20 años, salimos subcampeones en el 70 y campeones en el 71, con el grande de Angel Labruna en la dirección técnica. Fueron tres años brillantes y además en Rosario gestamos con mi mujer a mi primera hija (Verónica), que después nació en Buenos Aires”.
Aprovechó el diálogo con Ovación para mandar “suerte y saludos a todos los canallas”. Dijo que no cree que vaya a venir al Gigante a ver algún partido porque “ya no soy de ir a la cancha”, pero admitió que “por ser de la raza futbolera, siempre lo sigo por televisión”.

Qué publicó el diario La Capital el día del golpe
El diario del 24 de marzo de 1976 era por entonces tamaño sábana, tenía 12 páginas y costaba 30 pesos ley, de lunes a sábado, y 40 los domingos. ¿Qué título habrá priorizado ese día el lector futbolero que suele ir directamente a las páginas de deportes?
El golpe a Isabel Perón se había confirmado de madrugada, por eso el diario salió más tarde que lo habitual, con segunda edición: el cuerpo casi terminado esperó las noticias hasta el final para armar la tapa con las fotos y biografías de Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, junto a los primeros cinco comunicados de la junta militar enviados por la agencia Noticias Argentinas (NA).
La Capital desplegó los comunicados en tapa junto a otros subtítulos. El primer comunicado se dirigía a la población y advertía: “A partir de la fecha el país se encuentra bajo el control operacional de la Junta de Comandantes Generales de las Fuerzas Armadas”. El segundo especificaba: “Con la finalidad de preservar el orden y la tranquilidad se recuerda a la población la vigencia del estado de sitio. Todos los habitantes deberán abstenerse de hacer reuniones en la vía pública y de propalar noticias alarmistas. Quienes así lo hagan serán detenidos por la autoridad militar, de seguridad o policial. Se advierte asimismo que toda manifestación callejera será severamente reprimida”. Pero además, bajo un pequeño título “Tranquilidad en Rosario”, se informaba que “nuestra ciudad parecía anoche y esta madrugada estar totalmente ajena” al proceso que se vivía en el país. “Las calles durante la madrugada estaban totalmente desiertas y no se observó patrullaje de efectivos militares”.
En la página dedicada a deportes, el 24 de marzo de hace cuatro décadas, La Capital publicó además títulos nacionales y locales. “River Plate derrotó a Portuguesa 2 a 1” y “Galíndez v. Skog podría desplazarse” (por la pelea en la que el boxeador argentino retuvo el título en Noruega). “En el Jockey hubo hipismo ayer”, “Triunfo de Atlético del Rosario ante Hamilton Marist” (encuentro de rugby que el equipo rosarino le ganó al neocelandés 20 a 7) y “En natación se destacó Newell”s” (logró 6 de las 7 categorías del Campeonato Rosarino de Verano).
Las páginas de ese día incluyen propagandas de Café Neomalt y promociones de planes de autos Opel, Peugeot 404 y 504. Y en los cines se proyectaba “El joven Frankestein”, dirigida por Mel Brooks; “Infierno en la torre”, protagonizada por Steve Mc Queen, y “El retorno del Dragón”, con Bruce Lee.