Primera salida con derrota. San Lorenzo sufrió un apretado 0-1 en resultado, pero la diferencia fue más amplia en rendimiento en favor de los peruanos de Universitario, en la segunda presentación de los azulgranas en la Libertadores.

Primera salida con derrota. San Lorenzo sufrió un apretado 0-1 en resultado, pero la diferencia fue más amplia en rendimiento en favor de los peruanos de Universitario, en la segunda presentación de los azulgranas en la Libertadores.
Se preveía un partido complicado para los santos. Pero no tanto. Es que a las agresiones al llegar al estadio (ver aparte) se les sumó los problemas en el juego, porque San Lorenzo no hizo pie de entrada. Encima, Universitario encontró rápido la puerta para encaminarse hacia la victoria.
A los 19’ Solano metió un pase con la presición de un enganche y la corrida del brasileño Ronaille Calheira terminó en penal. Se lo cometió Bottinelli, que vio la roja, y el peruano Solano lo transformó en gol, a la derecha de Orión, que la tocó pero no pudo evitar que terminara en la red.
Desde ahí el dueño de casa empezó a justificar la ventaja. El equipo argentino aguantó e intentó con algún ataque aislado. Pero recién a los 40’ estuvo a tiro de empatar. Avanzó por derecha, la pelota cayó al área y Silvera se la dejó a Solari, pero el remate del Indiecito dio en el travesaño.
No hubiera sido justa la igualdad, y para comprobarlo bastó el siguiente ataque local, en el que la pelota derivó hacia la medialuna, desde donde Espinoza sacó un violento zurdazo que se estrelló en el palo derecho.
La etapa final no tuvo emociones de arranque. Porque San Lorenzo no se desesperó en busca de la igualdad. Porque Universitario jugó tranquilo con la ventaja. Aunque con el correr de los minutos el equipo de Miguel Angel Russo se animó un poquito más y manejó mejor la pelota. Eso sí, sin llegar con real peligro sobre el arco de Fernández.
Recién en los últimos diez minutos se vivió el clima copero. Con los azulgranas buscando el empate y la U defendiéndose sin cerrarse atrás. A los 81’ Solano construyó una pared con Perillo y la terminó con un derechazo que Orión atrapó abajo con lo justo.
Pero así como el Ñol hizo una muy buena, también debió ser expulsado en la jugada siguiente por una violentísima falta sobre Aureliano Torres, pero el árbitro se la perdonó.
Y terminó mejor Universitario, que a los 86’ mereció el segundo gol cuando Vázquez dibujó una gran jugada por izquierda y se la puso en la cabeza a Miguel Torres, pero no fue gol porque Aguirre salvó sobre la línea.
Quedaron los minutos de adicional, pero sólo sirvieron para los choques típicos de Copa y nada más.

