Segundo cambio de hoja de ruta para Central en este segundo semestre del año y tercera competencia a la que comienza a hacerle frente. Ya no es Copa Argentina, tampoco Copa Sudamericana, hoy es Liga Profesional, un terreno donde el equipo viene sin la firmeza que se imaginaba en la previa. De allí la necesidad de que esta vuelta al ruedo, contra Sarmiento de Junín, sea de la mejor manera. Será a las 21, en el Gigante y con arbitraje de Silvio Trucco.
Presentado el escenario como tal, valen algunas consideraciones, que tienen un enorme grado de influencia en lo que va a ocurrir, al menos en la previa. Porque el hecho de que Central se mantenga vivo en Copa Sudamericana y tenga que viajar el próximo martes a sellar el pasaporte a los octavos de final del certamen internacional impone condiciones directas sobre el encuentro ante Sarmiento. El canalla no podrá poner en cancha lo mejor que Miguel Angel Russo cree tener.
Por eso, esta nueva salida a pista será en el marco de una doble competencia que se mantendrá algunos días más, aunque, por supuesto, en Arroyito están deseosos de que se prolongue en el tiempo. Es lo que toca y es lo que hay que afrontar.
No hay ninguna duda de que el verdadero objetivo de Central, al menos en esta semana y en la próxima, es esa serie frente a Inter de Porto Alegre, en la que dio el primer paso en el Gigante, ganando el primer chico. Todo lo demás cuenta, pero en mucha menor medida.
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El juvenil Agustín Módica tendrá una nueva chance en el equipo titular de Central.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Es tan fácil de entender esto que alcanza con observar lo que será la formación del canalla para este reinicio de la Liga Profesional. Inmediatamente después de Inter Russo fue claro: “Muchos de los que jugaron hoy, el viernes seguramente descansarán”. Las especulaciones es que descansarán prácticamente todos. Pero así no sea de esa forma, lo que está claro es en qué canasta Central eligió poner todos los huevos: en la canasta de la Copa Sudamericana.
Central y sus objetivos
Así es como se entremezclan los objetivos de Central, lo que hace que las sensaciones varíen su intensidad, que vayan de un extremo al otro. Cuando fue eliminación en Copa Argentina, al toque llegó la Sudamericana, y tras el triunfo en la ida poco parece preocupar la rotación para Sarmiento. Claro, lo que ocurra en los próximos días servirá para aclarar un poco más el panorama respecto a las metas que el equipo va cumpliendo.
Como sea, Central está frente a la necesidad de reacomodar su fútbol en el torneo local, donde las cosas no le vienen saliendo del todo bien. Porque este inicio de Liga Profesional está en sintonía con la magra actuación que tuvo en la pasada Liga Profesional, luego de haber sido campeón, en la que lidió en paralelo con la Copa Libertadores.
En esos primeros cinco partidos de la Liga Profesional el equipo de Russo ganó uno solo (ante Deportivo Riestra, como visitante y alternativo), perdió uno (Argentinos Juniors, en La Paternal) y empató los tres restantes (Tigre, Lanús y Godoy Cruz), lo que lo pone apenas por debajo de la mitad de tabla. Incluso está relegado en la pelea por el ingreso a las copas internacionales del próximo año.
La obligación está, pero a este Central el escenario de la doble competencia le giró la invitación una especial, para que concurra a la cita con Sarmiento con otro tipo de ropa. Estará en manos de ese equipo semialternativo o alternativo por completo lograr que la diferencia no sea notoria.