El parto pretérmino es todo aquel que se produce antes de las 37 semanas de
gestación. Se sabe que cuanto menor es la edad gestacional, más severa será la situación del bebé
al nacer, especialmente si sucede antes de la semana 34. Hasta ahora se desconoce el mecanismo por
el cual se desencadena el trabajo de parto, es decir que se sabe qué pasa para que ocurra el parto
pero no de dónde viene la orden para que un día determinado se inicie el trabajo de
alumbramiento.
Las causas de parto pretérmino también son desconocidas,
pero hay situaciones o factores relacionados con el inicio de las contracciones que llevan a él.
Entre estos se encuentran las infecciones y —según se demostró hace años— el aumento de
la actividad uterina de causa desconocida, que puede estar relacionada con la actividad de la
mujer.
Las infecciones pueden ingresar por vía local ascendente
(vaginal) o vía sistémica. Las infecciones urinarias son desencadenantes de contracciones uterinas
que provocan el parto pretérmino. "Esto ocurre porque existen determinados elementos en el cuello
del útero que son estimulados ante un proceso infeccioso y que estimulan la vía de la contracción
uterina, entonces indirectamente comienzan las contracciones", explicó la presidenta de la Sociedad
de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (Sogiba), Liliana Susana Voto, quien preside además el
XXV Congreso Internacional de Obstetricia y Ginecología, que se realizará del 6 al 9 de julio en la
ciudad de Buenos Aires.
Según la especialista si bien una infección sistémica
importante también puede llevar a un parto pretérmino, la afección por HIV no está asociada.
Otra de las situaciones desencadenantes es el acortamiento
del cuello del útero, comúnmente llamado incompetencia. "Este acortamiento da lugar a la
posibilidad de la activación del sistema de contracciones, de dilatación y de pérdida del embarazo,
ya sea porque han tenido pérdida de embarazos anteriores, porque tuvieron procedimientos
intrauterinos o porque constitucionalmente tienen una debilidad en el cuello del útero", señaló
Voto.
Para detectar este problema se realiza un plan de estudio
poblacional, más precisamente en aquellas mujeres que han tenido antecedentes de complicaciones en
el embarazo, haciéndoles una ecografía transvaginal para medir la longitud del cuello uterino: se
sabe que cuando está por debajo de los 25 milímetros, el riesgo aumenta.
Enfermedades preexistentes
Hay partos pretérmino que son inducidos por patologías de
la madre o del feto. "Una de las más comunes es la hipertensión arterial. También la presencia de
un cáncer en la madre ya sea en la zona genito urinaria o sistémico —leucemia— que
coincida con la gestación. No obstante, en estas circunstancias se elige el momento del parto".
En los embarazos múltiples puede darse por la
sobredistensión uterina, y cuando hay demasiado líquido amniótico también hay riesgo de parto antes
de término. En estos casos, las causas pueden ser detectadas y algunas se pueden corregir.
El problema está cuando hay indicios de parto pretérmino,
se detecta una gran dinámica uterina y no se sabe por qué. "Lo único que se puede hacer es dar
medicaciones para frenar las contracciones. La primera indicación es el reposo, la internación y la
administración de distintos tipos de droga" , explicó la obstetra.
Históricamente como la hormona que produce contracciones es
fundamentalmente la prostaglandina, se ha usado una droga anti-prostaglandina, pero tiene una gran
cantidad de contraindicaciones para el bebé. "Por eso sólo se usa en casos de emergencias y no en
forma prolongada", advierte la médica.
Nuevas drogas
Las medicaciones nuevas son los denominados antagonistas de
la ocitocina, que es la hormona productora de las contracciones. Pero sólo se usa para casos
graves, cuando hay un aumento de las contracciones sin causas definidas. Cuando ya se sabe que el
bebé nacerá pretérmino se le da una medicación protectora del sistema respiratorio: cuando esto no
se prevé, el riesgo es muy alto, con un índice de mortalidad a veces mayor que en los chicos de
bajo peso maduros.
El urocultivo
Lo ideal para evitar un alumbramiento pretérmino es
realizar una consulta antes del embarazo. Si esto no ha ocurrido, explica la doctora, "la
embarazada tiene que consultar lo antes posible para hacer un chequeo general y detectar si hay
infecciones, porque las urinarias muchas veces no dan síntomas". Usualmente comienzan por ser
infecciones bajas —solo en la vejiga— hasta que finalmente ascienden y atacan los
riñones, causando importantes contracciones que llevan a un parto antes del término.
Para el diagnóstico se realiza un urocultivo aunque la
mujer no tenga síntomas de infección. De acuerdo a lo explicado por la especialista, es muy
frecuente encontrar gérmenes durante el embarazo porque la progesterona —hormona que se
encuentra muy aumentada en el embarazo— produce una dilatación en el árbol urinario y la
orina permanece más tiempo antes de ser expulsada. Los gérmenes tienen entonces más tiempo para
desarrollarse.
Por eso, la búsqueda sistemática de las infecciones
urinarias es una de las formas de prevenir las contracciones prematuras.
Carolina Stegman