Huerga sostiene que con el nombre recibieron ese destino, que comenzó con apenas siete nadadores pero hoy son trescientas personas que trabajan juntas, interactúan, conviven, aprenden y se divierten en "un gran proyecto de inclusión, único en América Latina, que los cobija y los invita a apreciar el valor de la diversidad".
"Fue inimaginable en ese momento saber lo que se nos venía encima, pero fue un trabajo colectivo, que es un nosotros en su más pura expresión porque involucra a varios actores de la sociedad civil y se multiplica cada año con la alegría de compartir", destacó emocionado. Analizó entre risas: "No es tan así que 20 años no es nada".
Por otra parte, Huerga Anticipó que "en un par de meses" estarán construyendo la tercera etapa del complejo Los Tiburones en Arroyo Seco. La primera etapa comenzó allá por 2007 con la pileta y los vestuarios, la segunda fue en 2015 con el complejo de aproximadamente 900 m2 y esta tercera etapa, planificada "hace 20 años", comprende un centro cultural.
Tiburones del Paraná, un proyecto colectivo
Tiburones del Paraná es un proyecto colectivo de inclusión social entre personas con y sin discapacidad, con base en el deporte, concretamente: natación (y principalmente el nado en aguas abiertas), ampliado, desde el 2015, a otras disciplinas deportivas y culturales.
Es un “Nosotros” en el que están involucrados:
• Las personas con discapacidad y sus familias
• Las personas sin discapacidad y sus familias
• Los profesores en un alto compromiso
• Empresas
• La sociedad
• El Estado
• Se centra en la inclusión social de las personas con discapacidad partiendo de una mirada que los reconoce como capaces y valiosos.
• Convoca a grupos de familias que se autogestionan en pos de metas compartidas, potenciando las capacidades de sus familiares con discapacidad,
• Utiliza recursos comunes, con diseño universal; es decir que no trabajamos en forma aislada o especializada sino que lo hacemos para todos los miembros de la comunidad. A la vez, les otorgamos la dignidad de personas y fomentamos el respeto que una comunidad debe desarrollar y cultivar hacia todos sus miembros.
• gestiona la interrelación con recursos municipales, provinciales y privados con resultados demostrables.
• tiene una visión de gestión asociada claramente de avanzada, desplegada y exhibida a los largo de estos 20 años.
Los ejes fundantes y fundamentales
1. El concepto de “Personas con discapacidad”
2. El concepto de “deporte” como herramienta de superación y lazo social
3. El concepto de “inclusión” por sobre el de integración
El concepto de “persona con discapacidad”
Una comunidad que reconoce la problemática de la discapacidad como propia, como algo que está ahí, que no hay que tratar de ocultar, puede dar respuestas creativas, innovadoras. Porque desde Tiburones del Paraná remarcan que no existen “los discapacitados”, sino las “personas” con discapacidad. Primero son personas y eso es lo más importante. Incluir las diferencias sin convertirlas en desigualdades, esa fue la idea en todos estos años.
Así se fue forjando una estrategia de intervención, en cuanto a políticas públicas se refiere, que dieron lugar a empezar a ver a la persona con discapacidad no como objeto pasivo, tutelado, sino como sujeto de derechos, permitiéndole adquirir un compromiso con la vida, con su vida, con la familia y con la sociedad.
El concepto de “deporte”
"El deporte es uno de los medios que ofrece más posibilidades para lograr la integración social. En su práctica se acrecienta la voluntad. Se descubren capacidades ignoradas. Se siente el placer del progreso mediante la dedicación y la constancia. Se eleva la autoestima, se templa el carácter", sostienen desde Tiburones del Paraná.
Agregan: "Uno aprende con el deporte que la generosidad es mejor que la indiferencia, aprende la importancia del esfuerzo y la perseverancia. El deporte tiene una virtud suprema: nos enseña a vencernos a nosotros mismos antes de vencer a los demás. La lucha es de igual a igual contra uno mismo".
El concepto de “inclusión” por sobre el de integración
¿Cómo se entiende la integración? "Es el esfuerzo que hacen las personas con discapacidad y sus familias para que la sociedad les dé un lugar, los reciba y puedan trabajar, divertirse y aprender como cualquier persona, y la inclusión: es un esfuerzo y un cambio profundo que hace la sociedad para que la persona con discapacidad y su familia tengan un lugar en ella. Incluir es construir un lugar, como cuando se hace una casa. La inclusión es una responsabilidad entre todos: familias, los vecinos, los especialistas y los gobiernos".
"Lo bueno es que de ninguna manera sentimos finalizada nuestra tarea. La inclusión está en marcha…Y falta mucho camino por recorrer", destacan.
Las Experiencias de nado en río, una marca registrada de “Los Tiburones”
Desde aquel 15 de marzo de 1998, histórico para “Los Tiburones”, donde por primera vez en Argentina, personas con discapacidad lograron nadar 1 km por el Paraná, todos los años se fueron realizando experiencias de nado. Ya llevan 18.
Lograron hazañas que parecen sorprendentes, como fue el recorrido que hicieron desde la ciudad de Rosario hasta Arroyo Seco (30 km);
• en el 2003 la increíble Maratón Santa Fe – Arroyo Seco, única en el mundo, donde recorrieron 200 km ininterrumpidos durante 30 horas de nado,
• el nado nocturno en el Paraná (2004) y en el Lago de Colón (2016),
• el Cruce del Río Uruguay, uniendo dos Países Argentina – Uruguay, Colón – Paysandú, en el 2012;
• el nado en la Laguna de Melincué (2013),
• la Peregrinación a nado Arroyo Seco – San Nicolás, con 40 km de recorrido por el río Paraná, llegando a la Basílica de la Virgen del Rosario (2017).
"Durante todos estos años hemos aprendido mucho de los chicos y de sus familias y de la convivencia. Hemos aprendido a mirar el mundo desde otro lugar, disfrutar de lo que se hace sin la conciencia de la competencia, porque lo que se realizan son “experiencias” en donde, después de un año duro de trabajo tienen que superarse a sí mismos y crecer", aseguran.
Aseguran que al tener los mismos objetivos que los integra, se hacen amigos y se ayudan, se alientan unos con otros, se sienten queridos y lo manifiestan. No se establecen rivalidades, no se atropellan ni compiten, esto hace trizas el “modelo de normalidad” porque se descubre una manera nueva de pararse frente a la vida, en definitiva, lo que se intentó hacer durante 24 años: celebrar el valor de la diversidad.