Un policía de 27 años fue condenado a dos años de prisión de cumplimiento condicional por haber agredido físicamente y amenazado con el arma reglamentaria a su ex pareja en la ciudad Santa Fe.

El juicio abreviado se desarrolló en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
Un policía de 27 años fue condenado a dos años de prisión de cumplimiento condicional por haber agredido físicamente y amenazado con el arma reglamentaria a su ex pareja en la ciudad Santa Fe.
La pena fue impuesta por el juez Sergio Carraro en un juicio en el que se abreviaron los procedimientos y que se desarrolló en los tribunales de la capital provincial. El magistrado además le impuso una prohibición de contacto, tanto físico como por medios tecnológicos, con la víctima y una medida de distancia no inferior a 200 metros de ella y de su casa. Además, dispuso el decomiso del arma reglamentaria que le había provisto la policía provincial, y deberá realizar un tratamiento psicológico y certificar cada seis meses que lo está llevando a cabo.
La investigación que permitió llegar a la condena fue realizada por la Unidad Fiscal Especial de Delitos Complejos. El condenado, identificado como Luciano Gabriel Orellana, admitió expresamente su culpabilidad, y su abogado defensor manifestó su conformidad con los hechos ilícitos atribuidos, la calificación legal, la pena y el procedimiento elegido. En tanto que la víctima fue informada de lo resuelto y dijo estar de acuerdo.
Orellana agredió y amenazó a su ex pareja el lunes de esta semana. Al respecto, la Fiscalía relató que “alrededor de las 4.30 de la madrugada fue a la casa en la que vive la mujer, la agarró de los pelos, la golpeó contra la reja de una ventana y también le propinó golpes de puño".
Y en esa misma línea señaló que "no conforme con la agresión física, minutos después de las 7 de la mañana volvió a ir a la vivienda, extrajo el arma reglamentaria que portaba porque prestaba funciones en la Policía de Acción Táctica de la provincia, le apuntó y la amenazó de muerte".
El acusado fue condenado como autor de los delitos de lesiones leves dolosas agravadas (por la relación de pareja y por ser perpetrado por un hombre contra una mujer en contexto de violencia de género) y amenazas calificadas (por el uso de arma).


