La Región

El paso de la agroindustria a la agricultura regenerativa

Hay productores como Mario Gallo que están haciendo los primeros pasos en el Pastoreo Racional Voisin, método que respeta el ambiente.

Lunes 20 de Agosto de 2018

En medio del debate mundial respecto de la real conveniencia y beneficios de usar semillas transgénicas asociadas a un paquete tecnológico que insume millones de litros de agroquímicos, con devastadoras consecuencias sobre el ambiente y la salud de las personas, y mientras el arco político nacional con los ministerios de Agroindustria, Salud, Ambiente y Ciencia y Tecnología a la cabeza, desconoce estudios científicos internacionales y advertencias de la Organización Mundial de la Salud sobre toxicidad de esos venenos, hay productores que apuestan al cambio de paradigma.

Ese es el caso de Mario Gallo, un joven productor agropecuario de María Juana que tiene sus tierras en la zona rural de Garibaldi, al sur del departamento Castellanos, que hace sus primeros pasos en la agricultura regenerativa, básicamente en lo que se conoce como Pastoreo Racional Voisin. Se trata de un método creado en la década del 50 por el francés André Voisin que se caracteriza por ser respetuosa con el ambiente: regenerando suelos, sin insumos ni venenos y demostradamente más rentable que el método de producción agroindustrial.

Gallo "descubrió" una forma diferente de trabajar la tierra. "Empezamos a pensar que era necesario cambiar el método de hacer agricultura cuando vivimos la última gran inundación. Ahí me hizo un clic y comprendí que no era normal lo que ocurría eso me motivó para hallar una solución y empecé a buscar datos. Leí mucho, miré videos por internet, charlas y me decidí a hacer mi propia experiencia", relató.

Gallo es uno de los pocos productores que usa ese sistema en la provincia, pese a que la forma de trabajar no requiere grandes inversiones y tiene mínimo costo de mantenimiento. "Se habla de una inversión inicial de 250 dólares —por supuesto sin contar el costo de la hacienda— para empezar con las pasturas en todo el terreno. Esa inversión equivale a lo que hoy está costando una bolsa de maíz para sembrar una hectárea de campo, con la diferencia que a esas semillas de maíz hay que sumarle el costo de los insumos para tratar esas semillas".

"Tuve equivocaciones, mis primeras experiencias no fueron buenas pero seguí. Me costó mucho hallar alguien que me dijera qué, cómo y cuándo hacer las cosas así que fue una cuestión de prueba y error y nadie puede decirme que no funciona porque pude comprobar que se puede producir así, a un costo bajísimo. Si los rindes no son tan grandes, al ser los costos casi nulos, la ganancia siempre es mayor que el de los sistemas que requieren gran cantidad de insumos dolarizados".

Y se preguntó "por qué este sistema, que era el que usaban nuestros antepasados, con el modelo de agricultura química se dejó de usar y muy pocos lo están promocionando". No hace falta escarbar mucho para hallar el porqué, ya que con este método el rédito económico es sólo para el productor y no para las multinacionales que comercializan los granos modificados genéticamente y que vienen acompañados por un combo de productos químicos para que los cultivos "resulten", pero con costos altísimos para la economía del productor y para la salud del entorno y las personas.

Gallo hace dos años sembró pasturas en 64 hectáreas (el método requiere un mínimo de 40) y hasta ahora no tuvo que volver a resembrar ya que las plantas vuelven a germinar naturalmente. "La idea es que se vaya adaptando y esparciendo la pastura que triunfe, no importa lo que sea porque el animal come mucho y come todo. Aquí la base se hizo con trébol, festuca, raigrás, alfalfa entre otras, pero algunas se irán perdiendo y surgirán otras nativas forrajeras que también servirán para que los animales se alimenten", explicó.

Sistema agroecológico

"Al no usarse herbicida ni químico para el agro, en poco tiempo las pasturas serán totalmente agroecológicas. Aun aquí tratamos a las mal llamadas malezas como plantas indicadores o no deseadas, que son muy fácil de hacerlas desaparecer porque los animales comen los brotes y cuando crecen las pasturas tapan a las no deseadas y no vuelven a brotar", aseguró Gallo.

El sistema regenerativo que Gallo usa se basa en siembra que luego se lotea y una vez que crece la pastura da ingreso a los animales un período y se los va rotando por parcela para dar tiempo a que en donde el animal ya comió y abonó naturalmente, vuelva a nacer el sembrado y esté disponible para cuando se ingrese a los animales a ese lote. Así se arma una cadena donde los animales pastan hierbas no tratadas con químicos, están libres y no hacinadas como en los feedlots, no padecen parásitos o infecciones y no requieren medicación.

Ventajas

"Así el suelo va mejorando, las pasturas también y la sanidad del animal y la ganancia en peso. No es algo que pueda contabilizarse en tiempo sino que la mejora es progresiva y constante porque la tierra no se agrede con arado, es fertilizada naturalmente con la bosta y la orina de los vacunos y los animales tienen mejor calidad de vida, no están estresados ni sufren enfermedades , explicó Gallo.

Y acotó: "Con el sistema la gente volverá al campo, en mi caso no se necesita mucha mano de obra ya que un puestero puede hacerse cargo de atender 500 hectáreas, sí se necesita que viva en el campo para monitorear a los animales, cambiarlos de parcela al terminarse la pastura y ver que tengan agua".

"Estamos cuadruplicando la carga de animales por hectárea y a un nivel de crecimiento de 500 gramos diarios son 2,5 kilos diarios por hectárea, se duplica lo que se gana en un feedlot. Nuestra ganancia pasada a kilos, a años, pasado a hectáreas da un rendimiento de unos 35 quintales de soja limpio a gasto cero. El único gasto es el costo de la bomba de agua y del puestero. No influyen los costos a los que se vende la carne, ya que es una producción con mínimos gastos. Además ganamos al producir sin agroquímicos, fertilizantes químicos, antibióticos para los animales y cuidando la tierra y nuestra salud", concluyó Galló.

volver a las raices. El productor de María Juana estudió los porqué.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario