El cementerio El Redentor de Granadero Baigorria, conocido por ser uno de los más grandes de la región y por albergar en su predio al llamado "cementerio de los rufianes", vuelve a abrir sus puertas al público en una nueva visita guiada. Será este sábado, a las 17.30, y una vez más contará con la coordinación de la profesora Mariana Rossi. Como ya ocurrió en la última ocasión, la propuesta incluirá también una puesta en escena con recreación de personalidades y personajes de época.
El proyecto fue lanzado por el municipio como actividad periódica a principios de 2021, pero la necrópolis ya había abierto sus puertas en otras ocasiones: el sábado 19 de octubre de 2019 más de 200 personas recorrieron los estrechos pasillos del Redentor (La Capital publicó la crónica el domingo 20).
Luego, las visitas tuvieron tan buena recepción que lograron el reconocimiento del Ministerio de Cultura de la Nación. “El objetivo final es que el cementerio se convierta en un museo a cielo abierto. La gente se va muy conforme, muy contenta e incluso sorprendida”, señaló el secretario de Gobierno, Adrián Playa.
Mariana Rossi, docente, apasionada de la historia y mentora de la actividad, expresó: “No hay antecedentes de este tipo de recorridos en un cementerio en el país. Es una actividad que se hace no sólo con historiadores, sino también con actores. El cementerio se transforma en un escenario a cielo abierto y la gente se sorprende por las historias y, principalmente, por las leyendas urbanas que salen a la luz”.
La secretaria de Cultura y Educación, Estefanía Hereñú, contó por su parte que “la idea del Municipio es hacer dos visitas por mes, las cuales serán con cupos limitados”. Por eso, los interesados deben anotarse previamente vía mail y dejar allí su deseo de participar. El correo es culturayeducacion@baigorria.gob.ar. Se pide poner en el asunto del mail "visita cementerio".
Epidemias y proxenetismo
Como lo publicó este diario en otras entregas, El Redentor se ha convertido en objeto de atracción y de indagación histórica por varios motivos. Primero, por sus dimensiones y la cantidad de restos que alberga, tantos que ni las autoridades que administran la necrópolis saben a ciencia cierta cuántos cuerpos hay. Pero también porque, además de que ahí reposan personalidades de la historia local, es testigo de la epidemia de cólera que azotó a la región en el siglo XIX. Se calcula que sólo entre 1886 y 1887 los muertos en Rosario por cólera ascendieron a 1.156.
Por otra parte, el norte de Rosario no tenía cementerios, de modo que el camposanto inaugurado por Lisandro Paganini también fue un gran negocio, hasta que pasó a manos del Estado.
Estos datos, muy poco conocidos, son parte del relato que asombra al visitante, aunque hay un espacio más que resulta especialmente sorprendente por la historia que alberga: el Cementerio Hebreo, conocido también como "de los rufianes" o, como se lo llamó mucho tiempo, el de las "prostitutas polacas", aunque ninguna de aquellas meretrices venidas de distintos lugares del mundo descansen en ese lugar.
Otra apuesta es a la participación de actores recreando momentos y personajes de la historia. Cuando en julio del año pasado se lanzó la propuesta, hubo más de una puesta en escena. Una de ellas fue la aparición teatralizada de Giovani Orsetti, uno de los primero moradores y sepulturero del cementerio. Y otra, especialmente aplaudida, fue la recreación de Raquel Liberman, víctima de trata de personas que en 1929 denunció a la organización delictiva Zwi Migdal, y su esposo y explotador, José Salomón Korn. Los protagonistas reales de la historia residían en Buenos Aires, pero sirvieron para mostrar el padecimientos de las víctimas de la "trata de blancas", como se llamaba a las mujeres sometidas a trata de personas con objeto de explotación sexual.
Ahora, el cementerio El Redentor vuelve a abrir las puertas al público, en una propuesta inédita que promete seguramente nuevos datos, nuevas historias.