El ministro de Salud provincial, Miguel Angel Cappiello, anunció ayer que el gobierno santafesino
saldó una deuda de 23,3 millones de pesos que se arrastraba desde la gestión anterior. Se trataba
de pasivos con proveedores de insumos, medicamentos y oxígeno. Para el funcionario la medida
redundará en una mejora de “calidad y precio” en las nuevas licitaciones.
La millonaria deuda acumulada hasta el 31 de diciembre pasado se
mantenía con proveedores de los hospitales y centros de salud, pero fue cancelada. Por eso a partir
de ahora, aseguró con orgullo Cappiello, “el ministerio no tiene deudas exigibles”. Una
situación que, sostuvo, no se daba en la provincia desde hacía un cuarto de siglo.
Tal como publicó La Capital en su edición del viernes pasado,
solamente en Rosario los pasivos de los hospitales provinciales Centenario, Zona Norte, Geriátrico
y Eva Perón sumaban 5.414.000 pesos. Una deuda que ni siquiera incluía salarios o mantenimiento
edilicio, sino apenas insumos básicos.
Para el ministro, la importancia de “honrar” los compromisos
no es sólo moral, sino que también implica que “todos los insumos estén al corriente”
porque de esa manera se mejora la competitividad en las licitaciones.
“Ahora vamos a poder licitar a precios menores y mejorar la
competitividad para garantizar que compramos al mejor precio y a la mejor calidad”, dijo.






























