Que el reconocimiento llegue a los bolsillos. Ese es por estas horas, además de condiciones seguras de trabajo, el principal reclamo que sostienen los equipos de salud a cinco meses de declararse la pandemia que puso en alerta el sistema sanitario del país. El reclamo es unánime. Lo sostienen los trabajadores del Instituto Malbrán a nivel nacional, que valoran “la presencia y las políticas de los ministerios de Salud y de Ciencia Técnica y la inversión en equipamiento”, pero insisten en que aún cobran “salarios por debajo de la línea de pobreza y, en algunos casos, cercanos a la línea de indigencia”, tal cual lo señala Fabián Martín, farmacéutico y delegado gremial de ATE Malbrán. Santa Fe no es la excepción, y por eso este miércoles y jueves serán jornadas de lucha.
Por ser centro nacional de referencia, los laboratorios del Malbrán fueron los primeros en comenzar a realizar los testeos de coronavirus y los únicos que lo hicieron hasta abril, cuando se descentralizaron las pruebas a todas las provincias, como Santa Fe, donde actualmente hay tres laboratorios públicos y otros tantos privados habilitados.
Ya por entonces Martín advertía que de los 11 profesionales que se desempeñaban en el laboratorio de virosis respiratorias, siete trabajaban con contrataciones precarias.
Antes de finales de marzo le hicieron llegar al ministro de Salud de la nación, Ginés González García, un proyecto “de adicional científico sanitario, teniendo en cuenta que somos el único organismo de salud que hace ciencia básica, de modo tal que los salarios se equiparen por lo menos a los del Conicet”, recordó Martín.
Incluso en abril, cuando los científicos que lo integran avanzaron en la decodificación genómica de las tres cepas circulantes en el país, Alberto Fernández fue el primer presidente en ir personalmente a la sede que funciona en Capital Federal y aseguró: “Están haciendo historia”.
Los trabajadores reconocen la presencia del Estado, las políticas y el aporte de recursos en equipamientos tras cuatro años de vaciamiento, donde el personal se recortó un 10 por ciento, el presupuesto más de un 50 y los salarios más de un 60 por ciento. Así y todo, recalcan que siguen teniendo salarios pobres.
Si bien hay una decena de laboratorios que pertenecen al instituto apoyando la tarea diaria, siguen siendo los 11 trabajadores del área de virosis respiratorias los que comenzaron en marzo llevando adelante 350 pruebas diarias, duplicaron su jornada laboral por encima de las diez horas.
El paro en Santa Fe
Sin dejar de lado la necesidad de garantizar las medidas de prevención y de seguridad para evitar los contagios, el salario también es el eje central del paro de 48 horas que tienen previsto para este miércoles los profesionales de la salud nucleados en Sindicato de Profesionales Universitarios de la Sanidad (Siprus). Y no es nada casual que arranquen las dos jornadas de protesta el mismo día en que el gobierno provincial pagaría el bono de 3 mil pesos, no remunerativos, estipulados por decreto.
“Los reclamos se centran en la necesidad de un inmediato aumento salarial, el pase a planta y pago de adicionales, a los que se suma la situación de quienes hace meses no cobran sus salarios. Y, por supuesto, la situación en materia de salud y seguridad laboral en el marco de la pandemia”, indicaron desde el gremio.
Semanas atrás habían advertido las “dificultades” que encontraban para cubrir los servicios para la atención de pacientes Covid en el Hospital Modular de Granadero Baigorria.
Allí se prevé poder poner a funcionar 74 plazas para pacientes contagiados con coronavirus, sin embargo, ya inaugurado aún no cuenta con el personal suficiente para funcionar a pleno. Un dato no menor teniendo en cuenta que a través de una circular a todo el personal de Hospital Eva Perón se los convocó para formar parte de esos equipos, es que la propuesta de traslado sin percibir ninguna remuneración extra.