El intendente Miguel Lifschitz respaldó ayer el proyecto de tren de alta velocidad (corredor Buenos
Aires-Rosario-Córdoba), en contraposición a los dichos del ministro de Obras Públicas provincial,
Hugo Storero, quien había advertido que la concreción del emprendimiento sin una reactivación
previa de ramales ferroviarios de carga y de la Hidrovía, entre otras falencias, era un
“despropósito”.
“Tengo otra opinión. Soy un entusiasta impulsor de este proyecto
ambicioso, importante y estratégico”, enfatizó Lifschitz, quien confirmó a La Capital que la
firma del decreto de adjudicación se realizará el miércoles próximo, a las 17, en la Casa Rosada.
Un día antes Storero había afirmado: “Es un emprendimiento a
estudiar si contempla un análisis a fondo de los ingresos a Rosario y a Córdoba, donde deberán
ubicarse las estaciones, entre otras cuestiones. Si hablamos de acá a diez años, entonces sí
estamos de acuerdo”.
Acerca del también llamado tren bala, el secretario francés de
Transportes, Dominique Bussereau, llegará la semana próxima a la Argentina para monitorear la
adjudicación al grupo galo Alstom.
Por su parte, Lifschitz se reunirá hoy con el secretario de Obras
Públicas de la Nación, José López, para acelerar varias obras clave, entre ellas la demorada
reconstrucción del muelle del parque España (ver aparte).
En ese sentido, el gobernador Hermes Binner adelantó que solicitará
créditos al Ministerio de Planificación Federal para tratar de recuperar todas las obras que están
paralizadas.





























