Los familiares de Luis Ariel López, el hombre de 52 años que murió al derrumbarse su casa en Alberdi, finalmente pudieron despedirlo y cerrar su historia. El domingo pasado viajaron a Córdoba y esparcieron sus cenizas en el cerro Champaquí, un lugar muy amado por el hombre, y colocaron una placa en su memoria.
Luis vivía en Alberdi, en la casa de tres plantas que se derrumbó el domingo 24 de julio. Allí habían tres personas: Luis, su papá, y un inquilino de unos 30 años, que vivía en la planta alta. Los tres quedaron atrapadas entre los escombros, dos fueron rescatadas y Luis no pudo salir.
El accidente se produjo en Superí al 200, casi Álvarez Thomas, frente a la plaza Santos Dumont, en una casa sobre la barranca que alcanzaba a verse tanto desde la plaza como desde el puente de la bajada Puccio y desde la avenida Eudoro Carrasco.
Aquel día los vecinos contaron que la casa se desmoronó íntegramente provocando un gran estruendo que se escuchó en toda la zona.
Varias ambulancias del Sies acudieron de inmediato, al igual que una decena de patrulleros policiales y un móvil de Litoral Gas. Posteriormente arribaron dos dotaciones de Bomberos Voluntarios y la Brigada Brec (Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas) que trabajaron a destajo para sacar a los que estaban bajo los escombros.
El papá de Luis y el inquilino que vivía en la planta alta alcanzaron a salir ilesos del derrumbe de la vivienda, pero Luis quedó sepultado bajo los escombros.
En medio de la catástrofe llegó a avisarle a su papá, de 88 años, para que escapara rápidamente cuando empezaron las primeras señales del desmoronamiento. Luego sobrevino el derrumbe, y durante un día y medio no se supo nada de él.
Durante los días de la búsqueda había esperanzas de encontrar a Luis con vida, pero dada la magnitud del derrumbe y ante el paso de las horas, se evaluaba el triste desenlace que finalmente se confirmó.
Luis vivió siempre en Alberdi y abrazó la práctica de deportes al aire libre como su pasión. Las imágenes de sus redes sociales reflejan travesías en la montaña y también en el río.
Era socio de Club Remeros Alberdi, donde su papá fue directivo y se dedicó tanto a la institución que llegaron a homenajearlo con el regalo de una embarcación que lleva su nombre.
El fin de semana pasado, amigos y familiares de Luis transportaron sus cenizas hasta la cumbre del cerro Champaquí, donde esparcieron sus cenizas.
Decidieron, de esa manera, dar el sentido último adiós a Luis en el lugar que él tanto amaba y que había viajado en reiteradas ocasiones.
Una acción solidaria
Luego de la tragedia vecinos y amigos del papá de la víctima decidieron juntar fondos para ayudar a la familia a afrontar la gran cantidad de gastos que supone reponerse de esa tragedia, porque no fue solo el derrumbe y la tristeza de perder a un familiar, sino que los inconvenientes aumentaron con los robos piraña que sufrieron en lo que quedaba del inmueble.
Esa situación llevó a que el núcleo más cercano de la familia intensificara los esfuerzos para colaborar.
Una de las acciones fue crear una cuenta bancaria para que aquellas personas que puedan colaborar tengan la oportunidad de asistirlos.
La cuenta está a nombre de Cristian Alberto López, CUIT: 20223007695, es del Banco Municipal de Rosario y el CBU es 0650045002000028411750.