Los adolescentes constituyen la cuarta parte de la población en Argentina y la
tasa de embarazos en esa etapa es de 64 por mil, mientras el índice varía en las provincias, en
cinco de las cuales es superior al 80 por mil, reveló ayer el Análisis de la Situación de Población
de Naciones Unidas.
La salud sexual y reproductiva de los jóvenes en el país constituye uno de los
ejes del estudio difundido en la ciudad de Buenos Aires por el Fondo de Población de Naciones
Unidas (Unfpa), en una conferencia de prensa encabezada por la oficial del organismo, Eleonor
Faur.
La tasa de embarazo adolescente de 64 por mil en el país está por debajo del
promedio de América latina y el Caribe (72,2 por mil) y de América del Sur (81,5 por mil), pero
presenta disparidad en las provincias.
Chaco, Formosa, Misiones, Santa Cruz y Santiago del Estero presentan tasas de
fecundidad adolescente superiores al 80 por mil, mientras Ciudad de Buenos Aires registra el 34,0
por mil, según el reporte.
El relevamiento mostró que el porcentaje de nacimientos de madres de menos de 15
años es del 3 por ciento del total del país, pero asciende en Chaco (5,5 por ciento), Formosa (4,7
por ciento) y Santiago del Estero (4,2 por ciento).
"Estos embarazos suelen ser el resultado de relaciones sexuales no consentidas o
aceptadas, y tienen consecuencias en la salud física y psíquica de las niñas", manifestó Unfpa.
El informe sostuvo que "la maternidad precoz es un factor que dificulta la
permanencia en la escuela y, como consecuencia, tiende a recluir a las adolescentes en las tareas
domésticas".
Poco estudio. Asimismo, los adolescentes representan una cuarta parte de la
población total del país y la mayoría empieza estudios primarios, pero muchos no concluyen el nivel
secundario.
"La exclusión del sistema educativo aumenta con la edad, pasando de un 4 por
ciento en los niños y las niñas de entre 6 y 12 años, a un 12 por ciento entre adolescentes de 13 a
17 y un 53 por ciento en jóvenes de 18 a 22 años", precisó el reporte.
El estudio de población de la ONU también mostró los inconvenientes con los que
se encuentran los adolescentes para ingresar al mercado laboral.
En ese sentido, sostuvo que "la oferta de empleo para los jóvenes es
limitada".
"La desocupación es importante y se requieren niveles educativos cada vez más
altos para ocupar puestos de trabajo que hasta hace unos años demandaban instrucción escolar
inferior", expresó el estudio.
La educación de las mujeres, reportó el informe, es determinante en el cuidado
de la salud sexual, y precisó que a mayor nivel educativo se eleva el porcentaje de usuarias de
métodos anticonceptivos.
Hay que tener en cuenta que el más alto nivel de educación también incide
evidentemente en el número de embarazadas que realizaron cinco y más controles prenatales, como
aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En ese sentido, sostuvo que casi el 90 por ciento de las embarazadas con
estudios superiores hizo su primer control prenatal en el primer trimestre de la gestación,
mientras que sólo poco más de la mitad de las que tienen hasta el primario completo tuvo el mismo
comportamiento. Respecto de la población adulta, el informe mostró que los niveles de fecundidad
alcanzados en el país denotan la existencia de una "planificación de la procreación".
"El 93 por ciento de las mujeres argentinas sexualmente iniciadas usaron alguna
vez métodos anticonceptivos y poco más del 78 por ciento de estas iniciaron el uso antes de tener
su primer hijo", destacó el estudio. l (DyN)