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Los seguidores de Trump planean nuevos ataques en Washington

La base radicalizada del presidente percibe como un logro el asalto al Capitolio y organizan "algo grande" para el día 20 de enero, cuando asumirá Joe Biden, o incluso antes

Sábado 09 de Enero de 2021

Aunque el asalto al Congreso del 6 de enero ya pasó, el clima de conspiración y llamados a la "guerra" en las redess sociales no ha cedido, al contrario está en pleno aumento. Y se teme un nuevo asalto para el Día de la Inauguración, el 20 de enero, cuando el presidente electo Joe Biden asuma la presidencia sin la presencia de Donald Trump, o incluso antes, el domingo 17. La cadena CNN emitió un extenso informe sobre el preocupante del estado de ebullición en que conintuá la base trumpista y la galaxia de grupos de ultraderecha en las redes sociales.

"Trump o guerra. Hoy es el día. Así de simple". "Si no sabes cómo disparar: tienes que aprender. AHORA", son dos de los mensajes que circulan. Otro dice: "Asaltaremos los edificios del gobierno, mataremos policías, mataremos a los guardias de seguridad, mataremos a los empleados y agentes federales, y exigiremos un recuento" de votos.

En las semanas, días y horas previas al asedio y posterior asalto del miércoles al Capitolio por los fanáticos partidarios del presidente Trump, las señales de advertencia eran claras: mensajes en línea de grupos de odio y provocadores de extrema derecha que agitaban en favor de una guerra civil, llamaban a dar muerte a los principales legisladores y a atacar a las fuerzas del orden.

Y ahora, mientras el polvo todavía se asienta y el país lucha por recuperar la normalidad, y encontrale algún sentido a la violencia que dejó cinco muertos en el Capitolio, expertos advierten que los llamados a la violencia sólo se han intensificado, poco antes del Día de la Inauguración, cuando el presidente electo Joe Biden será juramentado, el próximo 20 de enero.

"Estamos viendo charlas online de supremacistas blancos, de extremistas de extrema derecha, se sienten envalentonados en este momento", señaló Jonathan Greenblatt, el director general de la Liga Antidifamación, que rastrea a estos sectores. "Esperamos que esta violencia empeore antes de amainar", señala con alarma.

El caos del miércoles mostró una pérdida de control y una repentina ruptura del vínculo que durante cuatro años había mantenido unidos a Trump, sus partidarios y al liderazgo republicano.

Después de que los violentos fanáticos de Trump atravesaran las barricadas, asaltaran a los policías, rompieran ventanas e irrumpieran en el edificio más emblemático de la democracia estadounidense _que fue incendiado por los militares británicos invasores en 1814_ Trump hizo una tibia petición para que se fueran a casa, aunque repitió la falsedad de que la elección había sido robada.

Los líderes republicanos esa noche, incluyendo al vicepresidente Mike Pence y al líder de la mayoría del Senado Mitch McConnell condenaron a los violentos trumpistas en los términos más enérgicos. Su relación con Trump quedó rota definitivamente. Al día siguiente, jueves 7, Trump incluso condenó los hechos de violencia, pero de nuevo poniendo matices.

Cierre definitivo de la cuenta de Twitter

Finalmente, el viernes Twitter decidió suspender su cuenta de manera definitiva, invocando motivos de seguridad nacional y el clima de violencia organizada de la base que sigue al presidente republicano. Dos tuits del presidente fueron invocados en particular por la empresa para cerrar definitivamente su cuenta. E invocó el peligro de que los ultras de derecha que lo siguen estén planeando un nuevo asalto al Congreso tal vez para el domingo 17 de enero, tres días antes del traspaso de mando.

En los tuits de Trump citados por Twitter, el mandatario anunció que no asistirá a la juramentación de Biden y se refirió a sus partidarios como "patriotas estadounidenses'', diciendo que tendrán "una voz gigantesca por mucho tiempo en el futuro''. Twitter dijo que esas afirmaciones "probablemente inspirarán a otros a reproducir los actos de violencia que ocurrieron el 6 de enero de 2021 y hay múltiples indicios de que están siendo recibidas y comprendidas como un estímulo para hacerlo", tal vez el próximo 17 de enero. La cuenta oficial del presidente @ POTUS, continúa activa. Trump, quien emitió allí un comunicado el viernes por la noche en el que acusó a Twitter de ser enemigo de la libertad de expresión y planteó que podría desarrollar su propia "plataforma'', también lo publicó en la cuenta POTUS, pero fue borrado rápidamente. Twitter dice que utilizar otra cuenta para evadir una suspensión va en contra de sus normas y que, aunque no prohibirá cuentas gubernamentales como POTUS o @WhiteHouse, "tomará medidas para limitar su uso''.

Más allá de este incidente, ese mundo de derecha radicalizada que es la base dura de Trump sigue adelante, para ellos no hay ningún trauma ni nada parecido. El gravísimo episodio de miércoles 6 de enero, al contrario, parece impulsarlos a buscar más "éxitos" similares o aún peores. "Trump será juramentado para un segundo mandato el 20 de enero", dijo un comentarista de thedonald.win, un foro online trumpista, el jueves, el día después del asedio. "No debemos dejar que los comunistas ganen. Incluso si tenemos que quemar Washington DC hasta los cimientos. ¡Mañana recuperaremos DC y recuperaremos nuestro país!"

John Scott-Railton, investigador principal del Citizen Lab, un grupo de la Universidad de Toronto que monitorea la ciberseguridad, dijo que está "terriblemente preocupado" por la inauguración del 20 de enero.

"Mientras que el público en general estaba horrorizado por lo que pasó (el miércoles) en el Capitolio, en ciertos rincones de chats de la derecha, lo que pasó es visto como un éxito", dijo a la CNN.

Señales inadvertidas antes del 6 de enero

En los días y semanas anteriores al ataque al Capitolio, las señales de que la protesta podría convertirse en violencia eran abundantes.

Advance Democracy, un organismo no partidista de control del gobierno, destacó las señales rojas que se detectaban en las redes sociales. En los seis días previos al asalto, por ejemplo, hubo 1.480 mensajes de cuentas relacionadas con QAnon que hacían referencia al evento y contenían términos de violencia. En la red social Parler, el reporte dijo que múltiples posts se referían a la guerra, incluyendo declaraciones como "la guerra comienza hoy". Muchos fanáticos de Trump son usuarios de Parler, donde no son "censurados" como en Twitter o Facebook.

Ali Alexander, un activista político que ha organizado mítines a favor de Trump, incluyendo una de las manifestaciones que convergieron en el Capitolio el miércoles, acusó a la izquierda de "tratar de empujarnos a la guerra". A finales de diciembre, Alexander dijo a sus seguidores en la red Periscope que él y tres congresistas republicanos, los diputados. Paul Gosar y Andy Biggs de Arizona y el representante Mo Brooks de Alabama estaban planeando "algo grande".

"Era para crear impulso y presión y luego ese día cambiar los corazones y las mentes de los congresistas que aún no se habían decidido o que veían a todos afuera y decían: 'No puedo estar del otro lado'", dijo Ali, aunque no llamó a la violencia.

CNN se acercó a las oficinas de los tres congresistas citados, pero sólo Biggs respondió, con una declaración de un portavoz negando que trabajara de ninguna manera con Alexander o cualquier manifestante. "No tuvo ningún contacto con los manifestantes o los violentos, ni tampoco animó o fomentó el mitin o las protestas", aseguró.

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