Una amplia coalición de funcionarios estatales y federales de Estados Unidos rechazó las acusaciones de fraude electoral que han promovido el presidente Donald Trump y sus simpatizantes, diciendo que la votación del 3 de noviembre y el recuento que le siguió se desarrollaron sin problemas, salvo los habituales contratiempos menores. Más aún: aseguran que "las elecciones del pasado 3 de noviembre fueron las más seguras de la historia de EEUU". En un comunicado, funcionarios expertos en procesos electorales y de la industria que provee sistemas de votación y escrutinio y que coordinaron la seguridad cibernética de las elecciones, aseguraron que no encontraron prueba alguna de manipulación de los votos de las elecciones presidenciales o de que hayan sido alterados de alguna manera.
El comunicado fue difundido por la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura, que encabezó las tareas federales de protección electoral. Los funcionarios que firmaron el comunicado informaron que no tenían prueba alguna de que algún sistema de votación hubiera eliminado o alterado los sufragios, o de que hayan estado en riesgo de alguna manera. Dijeron que todos los estados con resultados muy "cerrados" tienen registros en papel, lo que permitirá el recuento de cada boleta si es necesario, así como para "la identificación y corrección de cualquier error o equivocación''.
"Las elecciones del 3 de noviembre pasado fueron las más seguras en la historia de Estados Unidos. En este momento, en todo el país, funcionarios electorales revisan una y otra vez todo el proceso electoral antes de concluir los resultados'', afirmó el comunicado. Entre los autores del comunicado están los presidentes de la Asociación Nacional de Directores Electorales Estatales y de la Asociación Nacional de Secretarios de Estado _los funcionarios que dirigen los comicios a nivel estatal_, así como la comisión ejecutiva del consejo coordinador de la industria y el gobierno que incluye a todos los principales proveedores de equipos de votación.
Su toma de posición representa el rechazo más contundente a la fecha a los intentos de Trump de socavar la integridad del proceso electoral.
El presidente siguió inamovible en su denuncia de un presunto fraude masivo el 3 de noviembre. Este viernes tuiteó que los demócratas se han quejado durante años de que las elecciones han sido inseguras, y que "ahora están diciendo del trabajo maravilloso que hizo la administración Trump para hacer de 2020 la elección más segura de la historia''. "En realidad, esto es cierto, excepto por lo que hicieron los demócratas: Una elección amañada!'' tuiteó Trump.
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El presidente saliente no dio más detalles, pero él y sus seguidores han presentado cargos en repetidas ocasiones, y han presentado impugnaciones legales, quejándose de que sus observadores electorales no pudieron estar cerca de la votación y del recuento. También han planteado problemas que son comunes en toda elección: problemas con las firmas, votos tardíos, confidencialidad de los sobres y la fecha del matasellos en las boletas enviadas por correo, así como la posibilidad de que se hayan asignado erróneamente o extraviado algunas boletas. Algo razonable, dada la enorme escala de una elección a múltiples cargos, no solo el presidente,con mas de 145 millones de votos emitidos bajo normales locales diferentes, con leyes estatales diferentes.
Muchas de esas demandas han sido desestimadas por los jueces, algunas de ellas en cuestión de horas, aunque algunas aún están pendientes. Además, ninguna de las querellas muestra evidencia alguna de que el resultado de los comicios haya resultado afectado.
Además, Joe Biden tiene una amplia ventaja en varios estados que fueron muy peleados, por lo que ninguno de estos problemas presentados por los defensores de Trump tendría un impacto real en el resultado final de los comicios.
Las nuevas declaraciones de los expertos son similares a las hechas en repetidas ocasiones por especialistas electorales y funcionarios estatales, quienes aseguran que las elecciones se realizaron sin mayores contratiempos o irregularidades. "Aunque sabemos que existen muchas acusaciones infundadas y oportunidades para la desinformación sobre el proceso de nuestras elecciones, podemos garantizarles que tenemos suma confianza en la seguridad y la integridad de nuestras elecciones y ustedes también deberían'', aseguró el comunicado. "Cuando tengan preguntas, recurran a sus funcionarios electorales como voces de confianza, debido a que son ellos los que dirigen las elecciones''. Pocas veces, si hay alguna, se vio una declaración similar en la larga y agitada historia política de los Estados Unidos.