Le llegaron las vacaciones a River luego de un paupérrimo torneo Inicial que lo encuentra entre los últimos de la tabla de posiciones. Anoche ni siquiera pudo despedirse con un triunfo y estuvo penando hasta el final para rescatar un empate con Quilmes, que a esa altura se aferraba al 1 a 0 con un futbolista de menos.
Es tan endeble el juego del equipo de Ramón Angel Díaz que ni siquiera fue capaz de sacar usufructo de la expulsión de Franco Lema y que le permitió tener a uno más durante casi todo el segundo tiempo.
Este Quilmes de Blas Armando Giunta que intenta salir a flote y alejarse de los peores promedios para no tener problemas con el descenso se puso en ventaja con un gol de Pérez Godoy de cabeza apenas comenzó el segundo tiempo.
Una irresponsabilidad de Franco Lema, quien golpeó a Teófilo Gutiérrez, derivó en la expulsión del futbolista de Quilmes cuando el millonario estaba desorientado.
Pese a las variantes que introdujo Ramón Angel Díaz, intentando que su equipo fuera más profundo, con el ingreso del volante Martín Aguirre por el defensor Gabriel Mercado y del delantero Federico Andrada por el marcador Ramiro Funes Mori, no encontró los caminos del gol.
Las interrupciones por incidentes (ver aparte) fueron el condimento de un encuentro discreto en el que River exhibió sus miserias. Lo único para rescatar es que buscó con insistencia, aunque careció de ideas.
Hasta que el colombiano Carlos Carbonero metió un zapatazo perfecto, cuando restaban 3' y alcanzó un empate agónico.
El entrenador de River Ramón Angel Díaz, como es costumbre, y los futbolistas millonarios se fueron sin hacer declaraciones. Afuera no emitieron palabra, adentro de la cancha tampoco expresaron demasiado en este torneo. Deberán cambiar para 2014.
Incidentes e invasión, un cierre lamentable
Ni los dispositivos de seguridad, ni la decisión de que no ingresen hinchas visitantes sirvieron en este torneo Inicial para evitar la violencia. Lo sucedido ayer en Quilmes fue un cierre bochornoso.
El primer incidente ocurrió cuando al árbitro Germán Delfino lo golpearon con una botella de plástica llena de agua que se arrojó desde la tribuna.
El juez debió ser atendido por un auxiliar producto de ese golpe, mientras hinchas del Cervecero molestos insultaban al agresor. Ese fue el primer incidente que obligó a la suspensión momentanea del encuentro.
Pero habría mucho más. Durante el segundo tiempo, la hinchada de Quilmes empezó a lanzar fuegos de pirotecnica, por lo que Delfino detuvo nuevamente el partido
Lo peor sucedería a continuación con los disturbios entre los hinchas locales y la policía, lo que obligó a la suspensión del encuentro por más de 10’.
Por último, con la finalización del partido, se produjo la invasión de los simpatizantes al campo de juego para quedarse con una camiseta de los futbolistas de Quilmes, quienes salieron a toda carrera rumbo al vestuario. Lamentable.