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Leve mejoría de la nena que sufrió graves golpes

Salió de terapia y se recupera en una sala común. A los padres les imputaron lesiones agravadas por parentesco y abandono de persona.

Domingo 07 de Septiembre de 2014

Ludmila, la nena de dos años que permanece internada en el Hospital Vilela con un severo cuadro de abandono y agresiones, logró salir ayer de terapia intensiva y pasó a una sala común tras experimentar una leve mejoría en su estado de salud.

Mientras tanto, sus padres fueron imputados del delito de lesiones agravadas por la situación de maltrato y parentesco y abandono de persona.

   Ambos permanecen detenidos en la Alcaidía de San Lorenzo y mañana el juez de esa localidad deberá definir la prisión preventiva de los dos.

   Según trascendió, el padre de la pequeña, un joven cartonero de 22 años, pidió ser trasladado del sector de la Alcaidía en el que lo habían destinado ya que algunos detenidos se mostraron muy hostiles con él.

   Durante la mañana de ayer se desarrolló la audiencia imputativa en la que la fiscal en flagrancia Marisol Fabbro solicitó que a ambos padres que se les imputara el delito de tentativa de homicidio, en el caso de Ludmila, y lesiones agravadas en el caso de Sebastián, un primito de Ludmila que terminó internado en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria algunas horas después, también con evidentes signos de maltrato y abandono.

   Sin embargo, el juez cambió la carátula pero el delito que les inculpó tiene una pena superior que el solicitado por la fiscal.

   Las fuentes consultadas remarcaron ayer que la madre de Ludmila en ningún momento de la audiencia imputativa mostró arrepentimiento por lo sucedido ni preocupación por conocer el estado de salud de los pequeños.

   La nena de dos años ingresó el miércoles pasado al Vilela con un estado general que la mantuvo al borde de la muerte. La fiscal Fabbro detalló que “tenía múltiples heridas, edemas, falta de piel en el hombro y rodilla izquierda y otras lesiones incluso en los músculos y los huesos. Además, sufrió una infección que le afectó todo el cuerpo”, puntualizó.

   Sin embargo, algo de luz de esperanza empezó a filtrarse ayer en esta oscura y sórdida historia. Las autoridades del Hospital Vilela confirmaron ayer que el cuadro clínico de Ludmila había mejorado. La chiquita está superando el peligro del shock séptico y comenzó a ingerir alimentos sólidos, por lo que pudo ser trasladada de la unidad de terapia intensiva a una sala general.

Protección. Mientras tanto, la Dirección Provincial de Promoción de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia adoptó de manera urgente una medida de protección excepcional de la pequeña.

    La misma, además, se dispuso respecto de los dos hermanitos de la niña, hijos de los mismos padres detenidos, y de otros dos menores de edad a cargo de la pareja. Respecto de estos últimos, uno se encuentra internado en el Hospital de Granadero Baigorria, también con sospecha de violencia.

   Según trascendió, el equipo interdisciplinario de la Delegación San Lorenzo de la Dirección de la Niñez se encuentra trabajando en esta situación y armó un dispositivo de acompañamiento que colabora en los cuidados de los niños de parte de los miembros de la familia ampliada, hoy a cargo de ellos.

   Las fuentes consultadas revelaron ayer que el primo de Ludmila, Sebastián, el pequeño de 8 años que está internado en Granadero Baigorria, tiene marcas en las manos y los pies, y algunos allegados a la familia revelaron que la madre habría tenido la costumbre de atarlo al inodoro.

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