“Igualita a mí”, la nueva película protagonizada por Adrián Suar, en este caso junto
a Florencia Bertotti, se estrena hoy en Rosario. El filme, dirigido por Diego Kaplan, y en el que
también tiene un rol protagónico la actriz Claudia Fontan, es una comedia en la que el actor y
titular de la productora Pol-ka personifica a Fredy, un soltero de 41 años, que, supuestamente, no
tiene hijos y vive de noche. Es el arquetipo del playboy, sin un trabajo fijo y eterno seductor de
veinteañeras.
Una noche, Fredy conoce a Aylín (Bertotti). Creyendo estar frente a un nuevo affaire pasajero,
se encuentra con la sorpresa de que Aylín es su hija y que, además, va a ser abuelo. Obviamente,
este hecho le cambiará la vida.
Después del éxito alcanzado por “Un novio para mi mujer”, los mismos realizadores de
aquella película, son quienes están detrás de esta nueva apuesta del cine nacional.
Adrián Suar aseguró que haber vuelto a hacer una comedia fue positivo y le permitió
“crecer” como actor, porque es un género que le facilita desplegarse con comodidad, en
la presentación de la película “Igualita a mí”, que protagoniza junto a Florencia
Bertotti y que hoy tendrá su estreno nacional.
“La comedia es un género que amo, no sé qué va a pasar con la película, pero para mí va a
ser un golazo, ya la vi tres o cuatro veces”, dijo Suar en una reunión con periodistas de la
que participaron, entre otros, Bertotti, Claudia Fontán y el director del filme.
Suar compara. Sobre su personaje, Suar opinó que “llegar a los 40 años así no me hubiese
gustado”, al trazar una comparación. Además, reconoció que en relación a las alternativas por
las que atraviesa Fredy en el filme, su vida privada “todavía no termina de
acomodarse”, al tiempo que afirmó que durante el rodaje siempre buscó “meterle el
cuerpo a la película y estar al servicio del director”.
“Cuando se armó el personaje se inspiró, no en uno, sino en muchos cuarentones que no se
asumen y en el caso de Fredy tiene muchas debilidades con el objetivo de lograr un personaje
fuerte, alguien que le pelea a la edad con la tintura, con la noche y hay algo del límite de lo
patético que funciona como una lupa para generar humor”, explicó Suar.
Por su parte, Florencia Bertotti señaló que “los tiempos del cine son otros que los de
la televisión” y aunque había trabajado antes para películas tuvo dificultades en
acostumbrarse “a grabar más despacio luego de filmar una tira durante tantas
horas”.
“Cambiás. Es disfrutable aunque es un proceso distinto con el mismo fin, que es que las
escenas sean creíbles, lindas y que cuenten la historia que tienen que contar”, indicó.
Búsqueda doble. “Mi personaje empieza buscando a su papá y el de Adrián tratando de
aceptar que en algún momento se tenía que parar frente a la decisión de ser o no ser padre, que lo
venía negando, y a raíz de una situación van haciendo los dos como un camino de descubrimiento
personal”, añdió la actriz que se hizo popular con “Floricienta”.
En tanto, Fontán celebró tener que protagonizar un personaje acorde con su edad, porque
“en general tenés que hacer personajes de más joven o sino ya de madre de Nancy Duplaá, que
es lo que me está pasando últimamente”.
“Estoy en una edad donde hay muy pocos roles para mujeres de 44 años, hay pocos, y este es
un personaje que está muy bueno al no tener que hacer de madre de una actriz que tiene tu
edad”, agregó. Finalmente, reconoció que en su personaje “es muy lindo y la pasé muy
bien y eso se ve en la película”.
Esta nueva producción de Patagonik Films se propone como la comedia argentina del año. Habrá que
ver cómo le responde el público.
El acierto
El director de “Igualita a mí”, Diego Kaplan, sostuvo que
“la gracia era que Adrián Suar construyera a una persona posible, porque a la gente le
encanta que un personaje muy popular como él pueda hacer de una persona común. Ahí está el acierto,
que el personaje sea lo más humano que pueda”.