El delantero Christian Chucho Benítez, una de las estrellas del fútbol de Ecuador y una de las cartas de su seleccionado para clasificarse al Mundial de Brasil 2014, falleció ayer a los 27 años en Qatar debido a un paro cardiorrespiratorio, tras sufrir un fuerte dolor abdominal, producto al parecer de una peritonitis, según dijo Luis Chiriboga, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol.
Benítez era uno de los jugadores más queridos de Ecuador. La noticia de su fallecimiento copó los espacios matinales de información del país y las redes sociales se inundaron de mensajes de condolencia. El gobierno de Ecuador comprometió su ayuda para repatriar el cuerpo del deportista para sus homenajes fúnebres.
Hábil, potente e infatigable en la búsqueda del gol, Benítez, encarnaba el sueño de muchos negros ecuatorianos que escalan socialmente por su talento con la pelota.
"Era un goleador extraordinario que hoy mismo será irreemplazable en nuestra selección", dijo el presidente de la Federación Ecuatoriana, Luis Chiriboga, resumiendo la sensación de muchos ecuatorianos.
Su repentina desaparición deja a la selección ecuatoriana sin uno de sus principales artilleros cuando apenas faltan cuatro fechas para el final de las eliminatorias sudamericanas.
Ecuador marcha tercero en la tabla de posiciones con 21 puntos, detrás de Argentina, líder con 26; y Colombia, con 23. El clasificatorio otorga cuatro cupos para el Mundial y al quinto la posibilidad de un repechaje con el quinto de Asia.
Benítez anotó su último gol con el seleccionado ecuatoriano en marzo pasado frente a Paraguay, en la victoria por 4-1 en Quito. Sumó cuatro tantos en la actual eliminatoria y conformaba con Felipe Caicedo (Lokomotiv, Rusia) una temible dupla que estaba muy cerca de llevar a los ecuatorianos a su tercer Mundial.
El Chucho, que debutó en el fútbol profesional en 2004 con El Nacional de Quito, se había incorporado semanas atrás a Al-Jaish Sport Club tras abandonar el fútbol azteca convertido en estrella. Con América se coronó campeón en el Clausura 2013 y fue máximo anotador con 12 goles, título que ostentó en tres ocasiones durante su exitoso paso por México.
Benítez también militó en Birmingham y en Santos Laguna, pero su página más gloriosa la escribió con América.
Hijo del ex futbolista Ermen Benítez, uno de los mayores artilleros del fútbol ecuatoriano, el Chucho se formó en El Nacional (de las Fuerzas Armadas) y jugó con la selección el Mundial de Alemania. Debutó con el equipo nacional en el duelo frente a Alemania, y desde entonces era considerado uno de los imprescindibles de la selección. Interrogado sobre sus características como jugador, el ariete se describía como un futbolista que "trato cada día de superar los obstáculos y de divertirme en la cancha".
El delantero tenía entre sus ídolos a Romario y al ex volante Alex Aguinaga y en más de una ocasión mostró un talante temerario. "Siempre voy a ganar o voy a perder, pero miedo a nada", decía como carta de presentación.
Carta de despedida antes de ir a Qatar
Antes de viajar a Qatar, donde era esperado con gran expectativa, Benítez se despidió de los hinchas de América a través de las redes sociales. “Agradezco a cada uno de mis compañeros porque me ayudaron a hacer cada gol, cada jugada. Al aficionado del club, que la verdad me hizo vivir momentos muy buenos, con mi familia tengo que agradecerles el trato que me dieron. Cuando estuve mal me ayudaron siempre a levantarme”, escribió.