Cultura y Libros

El eterno presente de Almendra

Tu tiempo es hoy, de Julián Delgado, realiza un recorrido por la historia del mítico grupo de rock, situando a la banda liderada por Spinetta en relación a otros músicos y al momento histórico del país

Domingo 28 de Enero de 2018

Si Almendra ocupa un lugar destacado en la historia de la música argentina se debe a la manera en la que, en su primer disco, publicado a fines de 1969, puso a dialogar el rock con diferentes lenguajes, utilizando Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967), de The Beatles, como mapa de ruta, en un ensayo que pulverizó los límites de género existentes hasta ese momento y propició un nuevo perfil en el formato siempre elusivo y mercurial que se denomina canción popular. La referencia a The Beatles no es arbitraria: el cuarteto de Liverpool provocó un quiebre cultural mayúsculo al decretar la entrada del rock en el ámbito de la música "seria", es decir, una música que ya no era simplemente un objeto de consumo para baile y divertimento juvenil, sino una verdadera apuesta estética que podía enriquecerse en el cruce con diferentes expresiones, una decisión que motivó a los adolescentes de todo el planeta a lanzarse a la búsqueda de nuevos sonidos.

Al cuarteto que integraban Luis Alberto Spinetta, Edelmiro Molinari, Rodolfo García y Emilio del Guercio le bastaron un par de simples y dos discos muy diferentes entre sí para dejar una herencia extraordinaria: el mencionado álbum debut y su sucesor, un trabajo doble que testimonia la dispersión que marcó el final del proyecto. Fuera de la lista queda El valle interior (1980), cuyo único mérito radica en ser el testimonio de la reunión del grupo en 1980. Pero reducir la importancia de Almendra a la calidad de su música no alcanza para explicar las características del proceso que el grupo sintetizó en su corta existencia.

Tu tiempo es hoy, del historiador Julián Delgado, publicado por Eterna Cadencia, bucea en las tensiones que laten en la obra de Almendra y analiza el tránsito de un grupo que, al mismo tiempo que compartía escenarios con los grupos llamados "comerciales", intentaba plasmar una propuesta renovadora de espíritu vanguardista, antes de autodestruirse.

La investigación de Delgado marca, con acierto, el punto de quiebre en la carrera de Almendra. Hay que situarse en la época: a fines de la década de los 60, los únicos espacios disponibles para las actuaciones de grupos jóvenes eran los carnavales que se realizaban en los clubes barriales, en los que, además de batallar con un sonido paupérrimo, los músicos debían divertir a un público en el que se mezclaban diferentes generaciones. Es un momento decisivo en la historia del rock argentino: Almendra —y lo mismo corre para Manal, Vox Dei, Arco Iris y las demás agrupaciones que comenzaban su recorrido por aquellos días— no hacía música para disfrutar en una noche de baile.

En el libro Cómo vino la mano, de Miguel Grinberg, Spinetta afirmó que, para un grupo como Almendra, tocar en los bailes de los clubes era "un cáncer". La sentencia refleja el conflicto entre las aspiraciones musicales de los rockeros argentinos de finales de los años 60 y el contexto que las bloqueaba: ¿qué sentido podía tener tocar una canción como "Color Humano" en un baile popular?

Es importante mencionar que la utopía Beatle, que marcó el camino de los primeros grupos del rock argentino, estaba recibiendo su acta de defunción en el mismo momento en que estas agrupaciones —menos Los Gatos, que habían comenzado su recorrido en 1967— grababan sus primeros álbumes. El asunto no es menor porque la agria separación del cuarteto de Liverpool, que incluyó una fiera batalla legal, hizo polvo los ideales que habían abrazado Los Gatos, Almendra y Manal. De hecho, los tres grupos se separaron apenas entrada la década de los 70, cuando John Lennon anunció que el sueño se había terminado.

Los libros sobre el rock argentino ya constituyen un verdadero fenómeno editorial. Hay de todo: investigaciones periodísticas, recopilaciones de anécdotas, abordajes sociológicos, biografías. Tu tiempo es hoy condensa elementos de cada variante. Delgado es historiador, y su recorrido académico es notable; pero su libro no es un trabajo que solo pueden disfrutar los entendidos. Por el contrario, la erudición del autor enriquece con datos y conceptos elaborados una prosa narrativa y periodística que captura al lector hasta la última página.

Delgado se sumerge en las canciones de Almendra, analiza las letras y la factura musical de cada una de ellas, pero también se detiene en el contexto político y cultural en que fueron concebidas: un telón de fondo complejo que incluye los tironeos dentro del grupo en cuanto a la incorporación de la temática política en las letras, la influencia de Astor Piazzolla y el Nuevo Cancionero, el ambiente del Di Tella, el asesinato del Che Guevara, la represión del onganiato y la aparición de las organizaciones armadas.

Tu tiempo es hoy subraya el lugar incómodo en que el grupo quedó atrapado dentro del volátil ecosistema político argentino de aquel entonces. Por un lado, sus integrantes —al igual que los artistas que buscaban renovar las claves estéticas de la época— sufrían la persecución del aparato represivo estatal y la condena de los sectores conservadores del ámbito cultural; por el otro, eran acusados de cándidos e imperialistas por las agrupaciones políticas de izquierda.

Para titular su libro, Delgado toma una frase de "Muchacha ojos de papel", la canción más conocida de Almendra. La elección es correcta porque señala que —en paralelo con las innovaciones que llevaban adelante el Cuchi Leguizamón junto con el Dúo Salteño en el campo del folclore, y Astor Piazzolla dentro del tango— Almendra proponía su propia revolución: una síntesis artística en la que se mezclaban la poesía, el rock, el jazz, el folclore, el tango y la música clásica, y que marcaba el pulso de un momento irrepetible en la historia cultural del país.

Diego Giordano

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