Por marzo 2015, el entonces candidato a gobernador de Santa Fe y ahora embajador en Panamá, Miguel del Sel, describía a las maestras como vagas y faltadoras. Y proponía "pegarles a los chicos para corregirlos" como método infalible para aplicar en las aulas.
Toda una presentación del candidato para gobernar la provincia impulsado por quien hoy es presidente de la Argentina. También a principios de 2015, el abogado especialista en echar docentes, Miguel Sedoff, se mostraba como el referente de educación del PRO santafesino. Y como todo "se hace en equipo y entre todos", tuvo la buena idea de presentar públicamente a quienes lo acompañaban en el armado de los lineamientos pedagógicos.
Conocer a parte de ese equipo fue lo mismo que subirse a un tren fantasma: lo integraban desde una directiva santafesina denunciada por amenazar a sus docentes hasta con "hacer correr sangre", otro par que despedía al profesor o profesora que se afiliara al gremio, un referente del Opus Dei (lo más conservador y oscurantista de la Iglesia Católica) y el representante legal que salió en defensa de Ricardo Bruera, fundador de un colegio rosarino y ex ministro de la dictadura cívico militar, conocido porque bajo su gestión ocurrió La Noche de los Lápices.
Apenas una muestra de lo que se venía para dirigir la educación santafesina. Al mismo tiempo, Sedoff adelantaba a La Capital algunas claves de lo que sería la política educativa a cargo de Cambiemos: capacitaciones con premios y salarios por mérito estaban al tope de esas promesas de campaña. Lo anticipaba así: "El sistema va a seguir siendo como hasta ahora: vos seguís siendo docente, cobrando lo que cobrás y vas a seguir percibiendo lo que dice la paritaria. Vos elegís la carrera profesional docente, te vas a jerarquizar dentro del esquema y por tanto vas a entrar en un nivel de remuneración que tenga que ver con tu capacitación. Es a elección y voluntario."
"El gobierno nacional no sólo no cumple con la ley de paritarias, sino que ha puesto todo el sistema educativo bajo una real amenaza"
Cuando esas declaraciones se hicieron públicas, y ante el rechazo inmediato que causaron, el abogado patronal buscó rápidamente aliados en los medios para que desmintieran tales afirmaciones. Esos anuncios eran bien ciertos y quedan chicos cuando se constata el rumbo mercantilista, de abandono y de desprestigio que el gobierno nacional le está dando a la educación argentina.
No sólo no cumple con las leyes (la paritaria es una ley y por tanto hay que cumplirla), sino que ha puesto todo el sistema educativo bajo una real amenaza. Primero con no garantizar el derecho a educarse de millones de chicos y jóvenes. Luego dejando bajo sospecha a los educadores y las educadoras.
También es una intimidación mayor perseguir hasta el riesgo de vida a los representantes del magisterio nacional y sus familias. Y es muy grave que el presidente Mauricio Macri se burle y deje públicamente desprotegido al secretario general de Suteba, Roberto Baradel, por cadena nacional.
La preocupación se traslada al llamado de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, para sumar "voluntarios" durante el paro docente. Una manera muy PRO de romper una medida de fuerza votada democráticamente por el magisterio ante la falta de cumplimiento con la ley de paritarias.
Y es una amenaza mayor dejar en manos (está claro que no van a ir a enseñar nada) de cualquier extraño a chicos y jóvenes. Pensemos solamente si es un abusador o una abusadora quien llega bendecido como "voluntario" para reemplazar a los docentes. O simplemente recordemos que el primero en ofrecerse para este emprendimiento es un ex agente de inteligencia del Ejército. ¿Qué mamá o papá en su sano juicio puede aceptar esto?
El conflicto docente es nacional, con el ministro Esteban Bullrich como principal responsable por no cumplir con las leyes vigentes y mantener la educación bajo amenaza. Y las provincias son aliadas de esa decisión, en tanto sigan "haciendo tiempo", no apoyen en forma decisiva el reclamo docente para que se convoque a la paritaria y no repudien las agresiones al magisterio. Tampoco les irá muy bien ofreciendo un punto y medio más -tal el caso santafesino- en la vergonzosa oferta salarial del 18 por ciento que impone la gobernadora Vidal para todas las jurisdicciones.