El período de máxima tensión que desde el año pasado atraviesa el conflicto entre la Argentina y
Uruguay por el funcionamiento de la pastera Botnia registrará en las próximas horas un nuevo
capítulo. El gobierno uruguayo remitirá a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “una
nota verbal de protesta” ante el “silencio” de la Argentina tras el envío de una
nota escrita el jueves pasado pidiendo explicaciones por los cortes de los asambleístas en los
pasos fronterizos.
Asimismo, funcionarios uruguayos adelantaron que el país vecino hará en
los próximos días una presentación formal ante la Corte Internacional de La Haya protestando porque
los cortes de ruta afectan desde hace más de dos años la circulación por tierra en la frontera.
El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, declaró ayer: “Quiero que
el gobierno argentino se pronuncie y diga lo que le parece respecto a que quince personas puedan
determinar el camino de decenas de miles de personas para hacer sus vacaciones, o que no puedan
transitar libremente las mercaderías que afectan a otros tantos”.
Gargano confirmó que “vamos a presentar un informe a la Corte
Internacional de La Haya sobre los cortes, los argumentos de los argentinos y la omisión del
Tratado de Asunción y el incumplimiento de las obligaciones internacionales”, según reprodujo
el diario uruguayo La República.
Del lado argentino hubo silencio. No se conoció respuesta del canciller
Jorge Taiana u otro funcionario de la La Casa Rosada hasta anoche.
Por su parte, líderes asambleístas definieron las medidas del gobierno
uruguayo como “otra de las tantas payasadas a que nos tiene acostumbrados Tabaré
Vázquez”.
En diálogo con La Capital desde Gualeguaychú, Jorge Fripzler puso
de relieve la “contradicción” de las quejas del vecino país ya que “Uruguay
bloqueó el paso con Fray Bentos hasta el 23 de diciembre pasado y recién en esa fecha lo
levantó”.
“Es más —enfatizó Fripzler—, Uruguay concretó un
bloqueo total sin atender cuestiones humanitarias como sí hacemos los asambleístas cuando cortamos,
que dejamos cruzar a las personas caminando o ejercemos contemplación con enfermos, artistas,
hinchadas de los clubes y deportistas”.
Lo cierto es que Uruguay insistirá así, esta vez, ante el máximo
tribunal de justicia de la ONU, con un reclamo que ya había presentado el año pasado ante el
Mercosur .
En aquel momento, había argumentado que los bloqueos, concentrados en
los pasos fronterizos Gualeguaychú-Fray Bentos y Colón-Paysandú, violaban el principio de libre
circulación de personas y mercaderías.
Finalmente el fallo del tribunal de controversias del Mercosur, que fue
interpretado por cada país de acuerdo a sus intereses, criticó los cortes pero no estableció
sanciones para la Argentina. De todas maneras, advirtió que la actitud del gobierno, a cargo de
Néstor Kirchner en ese momento, podría causar “inseguridad jurídica”.
Más allá de este planteo por los bloqueos en particular, La Haya analiza
la demanda presentada por la Argentina contra Uruguay en mayo de 2006 en la que se acusa al país
vecino de haber violado el tratado del Río Uruguay por haber autorizado supuestamente de manera
unilateral el emplazamiento de la pastera a orillas del curso de agua compartido.
Ese análisis llevará varios meses más y el fallo podría conocerse en
2009.




























