El incendio en la alcaidía de la Jefatura que hace nueve días produjo tres muertos y diez heridos aparece en una constelación de lazos entre el mundo del delito, la política y la policía. Las relaciones al respecto son oscuras y no probadas. Lo que ya no parece discutible es que el fuego que produjo las muertes se originó de manera intencional. El hecho de que el primero de los muertos haya sido Miguel Angel Saboldi sigue nutriendo la idea, también discutida, de que se trató de un complot de narcotraficantes. Saboldi había sido detenido ocho días antes de morir en una chacra de Alvear donde se encontraron 19 kilos de droga. Las conexiones de Saboldi ofrecen un interesante aporte al mapa, siempre movedizo, de los desplazamientos del universo narco. Mismos nombres sonando una y otra vez en una misma zona: sudeste de Rosario, Villa Gobernador Gálvez y Alvear.
Miguel "Japo" Saboldi fue apresado en Alvear en la chacra que pertenece a Diego Cuello. Elba Cuello, a quien le dicen "la Japo", no tiene vínculo familiar con Cuello pero sí con Saboldi: era su madre. "La japo", mamá de "El japo", fue detenida en Alvear en 2009 en una serie de operativos con que se desbarataron, según la policía, dos cocinas de cocaína. El nombre de Elba Cuello identifica el expediente por el cual nueve personas afrontarán un juicio el próximo 24 de junio, ante el Tribunal Oral Federal Nº 2 de Oroño al 900, acusados de tener distintos roles en una organización de traficantes.
Una de las personas que será juzgada es Norma Acosta, la ex esposa de Saboldi, de presencia sostenida en los medios de prensa en los últimos días. Fue la mujer que —frente a la alcaidía el día del incendio y ante la jueza María Luisa Pérez Vara después— señaló al intendente de Villa Gobernador Gálvez, Pedro González, y al hijo de quien fuera su antiguo chofer, Luis "El Pollo" Bassi, como autores intelectuales del ataque en el pabellón. Norma dijo la semana pasada que podrá demostrar que la vincularon arbitrariamente a ese grupo. Mencionó nombres y situaciones, por otra parte, que no cualquiera conoce.
"Hay personas que saben que si abro la boca los hundo en el barro, porque saben que me dejaron presa mal en una causa federal", sostuvo. "Yo no vendo drogas. No voy a firmar ningún juicio abreviado, voy a ir a juicio oral porque no tengo por qué hacerme cargo de algo que no hice" (...) "Pasó que me metieron un pedazo de droga en el auto para justificar todo lo que yo venía denunciado en la época de Binner, Spoletti, Gonzalo Paz, Dengue (sic), «Beto» Fernández, que era jefe de la Brigada Operativa de calle Dorrego", sostuvo Acosta en una entrevista en el programa Trascendental, de LT8. Todos los nombrados, a excepción de Binner como es obvio, son policías que estuvieron en la ex Drogas Peligrosas. El último mencionado está procesado en la causa del ex jefe de policía Hugo Tognoli. Que era quien comandaba, precisamente, la fuerza antinarcóticos cuando Acosta fue detenida en 2009.
El ausente. El que aparecía como líder del grupo detenido no llegará a juicio. Alejandro Carau Quevedo era uno de los once procesados por las cocinas de cocaína desmanteladas en 2009. Pero en octubre pasado fue ejecutado de siete balazos en la puerta de su casa de Casilda al 1700, en Villa G. Gálvez.
Quevedo, de 58 años, era el marido de la "Japo" Cuello. Otrora un individuo sanguinario, con condenas por drogas y homicidio, lucía el año pasado muy deteriorado por una enfermedad del sistema urinario. El 10 de junio de 2009 lo apresaron en Alvear trasladando, según Drogas Peligrosas, un kilo de pasta base de cocaína, una pistola calibre 40, 13 mil pesos en efectivo y un bidón con acetona. Entre quienes cayeron entonces estaba Oscar Gregorio Camino, primo de Pimpi, quien fugó de la alcaidía de Jefatura el 28 de mayo de 2010 y fue recapturado.
De acuerdo a las escuchas telefónicas que sirvieron al juez federal Marcelo Bailaque para procesar a diez personas, Quevedo traía pasta base desde Bolivia por vía terrestre en embarques de entre 7 y 10 kilos. Y luego, en una cocina de droga que el mismo regenteaba, producía entre 20 y 30 kilos de cocaína de buena calidad. En la casa que Quevedo tenía en Alvear incautaron 100 gramos de pasta base, un litro de amoníaco, 15 litros de acetona y otros precursores químicos de los utilizados para el estiramiento de la droga.
Luego se hicieron allanamientos a locales que integraban la cadena de : uno en pasaje Larguía al 3400, en el barrio La Tablada; otro en la cortada Gomensoro al 1400, en la villa La Lata; uno más en una antigua unidad básica del PJ de Juan Manuel de Rosas al 4400, donde secuestraron seis kilos de marihuana; también en una casa de Gaboto al 1000 donde había 3 kilos de esa droga y medio kilo de pasta base.
Los que afrontarán el juicio dentro de dos meses por aquellos allanamientos de 2009, que fueron 25 en total, son Elba Cuello, Norma Acosta, Oscar Gregorio Camino, Mario Maiorana, Analía Albornoz, José Rodríguez, Juan Alberto Giménez, Juan Carlos Borini y un hombre de apellido Quiroga. Está prófugo en esta causa Omar Saboldi. Su condición de fugitivo no le impidió asistir la semana pasada al velatorio de su hermano.