Un hombre de 31 años fue asesinado ayer de un tiro en la cabeza en el barrio Parque Vicente López y Planes, en el extremo sur de Rosario. al parecer el crimen se desencadenó en medio de una discusión originada al finalizar una fiesta. Testigos indicaron que una de las personas invitadas, a quien identificaron por un apodo, estaba discutiendo con la víctima hasta que en un momento intervino un tercero que puso fin al pleito al extraer un arma, efectuar el disparo letal y huir en un auto blanco. Este hombre, en principio, sería ajeno a la fiesta y hasta anoche no había sido identificado.
El violento episodio sucedió ayer a la madrugada en las postrimerías de una fiesta que se desarrollaba en una casa de Cachimayo 715, un pasaje ubicado a altura de Buenos Aires al 6500 que desemboca en la plaza Corrientes. Al parecer todo transcurría con normalidad hasta que, según confirmaron fuentes policiales, cerca de las 4 de la mañana se desató una áspera discusión.
Si bien hasta ayer los voceros consultados no podían precisar si el incidente se desató dentro de la casa o en la calle, lo cierto es que en esa reyerta intervino Cristian Sebastián Montenegro. Según la información preliminar, este hombre de 31 años discutió con un otro que estaba acompañado por un amigo quien, por razones hasta anoche no se habían establecido, extrajo un arma de fuego y le disparó un disparo a Montenegro en la cabeza.
La víctima, que vivía a unas 20 cuadras en Piedras al 1900, se desplomó en el acto. Sus allegados lo llevaron hasta el Hospital Roque Sáenz Peña donde, según el parte médico, ingresó muerto a las 4.30 como consecuencia de una herida de arma de fuego en el cráneo.
Gol blanco
De acuerdo a datos preliminares colectados a partir del testimonio de testigos, el ataque se desencadenó en medio de una fiesta particular a la que el matador parecía ser ajeno y por lo cual al cierre de esta edición no había sido identificado. No obstante, alguien alcanzó a divisar que escapó del lugar con rumbo desconocido en un auto Volkswagen Gol Trend blanco. En tanto, su amigo fue reconocido por un apodo que los investigadores prefieren mantener en estricta reserva.
El caso quedó en manos del fiscal de Homicidios Luis Schiappa Pietra y de los pesquisas de la brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI), con colaboración de personal de la subcomisaría 20ª. Durante toda la mañana de ayer el personal de PDI y del gabinete criminalístico estuvieron trabajando en diligencias orientadas al levantamiento de rastros y testimonios con el objetivo de determinar la identidad del principal sospechoso de efectuar el disparo mortal contra Montenegro, pero los resultados fueron negativos.
Hasta anoche tampoco habían aportado elementos relevantes las imágenes de las cámaras de vigilancia de la zona, según confiaron a este diario voceros cercanos a la pesquisa. Desde la Fiscalía Regional se indicó que el fiscal Schiappa Pietra ordenó medidas tendientes a determinar la mecánica y motivaciones del hecho, cuya principal hipótesis emerge como una reacción desmesurada del homicida tras una discusión por cuestiones personales.