El volumen del turismo internacional caería hasta un 80% en 2020 por las restricciones de movimientos inducidas por el coronavirus. Los expertos no esperan una recuperación hasta final de año, anunció esta semana la Organización Mundial del Turismo (OMT). Hasta 120 millones de puestos de trabajo están en peligro.
El confinamiento en numerosos países, las restricciones de viajes y los cierres de fronteras, aeropuertos y hoteles están vapuleando una industria que representa alrededor del 10% del PIB mundial y del número de empleos a nivel global.
“Es la peor crisis que el turismo internacional ha afrontado desde que hay registros”, es decir desde 1950, aseveró la OMT, agencia de la ONU con sede en Madrid. En el primer trimestre del año las llegadas de turistas internacionales se redujeron en un 22%, indicó en un informe la OMT. Sólo en marzo cayeron un 57% interanual. La caída de los tres primeros meses supone por el momento “67 millones menos de turistas internacionales”, es decir, “80.000 millones de dólares” perdidos, precisó la OMT.
“El turismo ha recibido un duro golpe, y son millones los puestos de trabajo que se encuentran en peligro en uno de los sectores de la economía que más mano de obra emplea”, dijo el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, citado en el informe.
La caída del turismo internacional en las Américas fue del 15,2% en los tres primeros meses, tras un mes de enero estable, un febrero en alza del 3% y un mes de marzo en que las llegadas se hundieron un 46% interanual. Por subregiones, las llegadas se redujeron en el primer trimestre un 13% en América del Norte, un 19% en Sudamérica y un 20% en el Caribe. Asia-Pacífico fue la región más castigada, con una caída del 35% en el primer trimestre.
En el informe, la OMT pronostica una caída global de las llegadas internacionales de entre el 60 y el 80%. El porcentaje final dependerá del momento en que se levanten las restricciones, bien a partir de julio, bien en septiembre o diciembre, según los tres escenarios contemplados por la OMT. En esos escenarios, el impacto podría cifrarse en una caída de entre 850 y 1.100 millones de turistas internacionales, y una pérdida de entre 910.000 millones y 1,2 billones de dólares en ingresos por turismo.
“Entre 100 y 120 millones de puestos de trabajo en empleo directo del turismo están amenazados”, agregó la OMT. La proyección supone una drástica revisión a la baja respecto a la anterior, de fines de marzo, que hablaba de una horquilla de entre -20 y -30% para 2020. En cuanto a las perspectivas, “la demanda interna podría recuperarse antes que la demanda internacional. La mayoría espera empezar a ver signos de recuperación en el último trimestre de 2020, pero sobre todo en 2021”.
En 2019, unos 1.500 millones de turistas viajaron por el globo, una alza del 4% respecto al año anterior, según la OMT, que en enero esperaba una evolución similar para 2020. Los tres países más visitados fueron Francia, España y Estados Unidos. En Europa, donde las llegadas cayeron un 60% interanual en marzo, el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, dijo que el continente necesitará “un plan Marshall para el turismo”, esencial en países como Italia, Grecia, Portugal, Francia o España. En Reino Unido, gran proveedor de turistas para Europa, “las reservas para este verano han caído muy significativamente”, explicó la asociación británica de operadores de tours.