
Por Gustavo Orellano
El conflicto que mantiene el Sanatorio Firmat con Pami por falta de pago y que derivó en la suspensión de las prestaciones que venía brindando a unos 12 mil afiliados de esta ciudad y la región podría destrabarse si prosperan las negociones que se iniciaron para arribar a un entendimiento.
La decisión adoptada el 22 de abril por el establecimiento sanitario sobrevino por una deuda de 40 millones de pesos desde agosto del año pasado.
Tras más de tres semanas sin respuestas de la obra social de los jubilados y pensionados nacionales, finalmente se abrió una instancia de diálogo en busca de soluciones gracias a que el gobierno provincial resolvió mediar.
Así lo indicó el subsecretario de Gestión del Ministerio de Salud, Ramiro Huber, tras recibir instrucciones del ministro de esa cartera, Carlos Parola, y del propio gobernador Omar Perotti.
De no ser así tampoco se descarta que el gobierno instrumente un plan de contingencia para garantizar el servicio de atención médica e internación a los abuelos firmatenses, como también a los de Chovet, Alcorta, Chañar Ladeado, Godeken, Berabevú, Los Quirquinchos y Melincué, entre otras localidades del sur santafesino.
Aunque no surgieron mayores detalles sobre las negociaciones que se pusieron en marcha a partir de la mesa de diálogo propiciada por la provincia, un alto directivo del Sanatorio Firmat confió ayer a La Capital que "estuvimos reunidos con el representante del gobierno santafesino pero hasta el momento no hay definiciones aunque confiamos en poder llegar a buen puerto por el bien de todos".

