"No puedo decir qué va a pasar, pero no creo. ¿Cómo hacés para dejar cuarenta millones de dólares por año? No estoy en la cabeza de Messi, quien hace algunas semanas salió en una foto con el termo de Newell's", opinó el titular rojinegro Eduardo Bermúdez, poniendo un freno entendible al sueño de todos los leprosos de ver a la Pulga con la camiseta rojinegra. Quizás en un intento por calmar las aguas sobre un tema complejo y sensible para los hinchas, desde la dirigencia entienden que tarde o temprano el diez de Barcelona jugará en el parque de la Independencia, aunque el presidente intentó bajar los decibeles a esta posibilidad que podría darse a futuro. Al menos como cabeza visible del club.
























