Con el sello distintivo de los grandes eventos y como era habitual antes de que la pandemia cambiara todos los planes, Jockey Club le bajará el telón a la temporada enfrentando desde las 18.30 en las Cuatro Hectáreas al Barbarians Team Argentina, en un partido en el que, como es habitual, los que ingresan a la cancha lo hacen para expresar sus habilidades liberados de la presión de jugar por los puntos.
El de esta tarde seguramente será un partido en el que los protagonistas se esforzarán constantemente por la innovación a la vez que no perderán de vista los valores y la tradición del evento, tal como ocurriera en cualquiera de las 33 ediciones disputadas hasta ahora que pueden dar fe de ello.
Esta historia empezó en 1986. Un año antes Jockey se había consagrado campeón del torneo oficial de Rosario compartiendo ese halago con Atlético del Rosario, pero esa consagración tuvo más que ver con cuestiones de escritorio que con lo meramente deportivo por lo que en las Cuatro Hectáreas ese logro no es tenido en cuenta. Pero un año después, Jockey Club logró reverdecer esos laureles en la cancha, ganando el Torneo Oficial de manera indiscutida, invicto.
A modo de festejo por ese primer campeonato se pensó en conformar un equipo por invitación para medirse con el flamante campeón y así nació el Barbarians Team Argentina.
Se formó un equipo Invitación XV conformado por los mejores jugadores de Rosario, siempre enarbolando en la selección la conducta de esos jugadores, que no sólo eran buenos dentro del campo de juego, sino que además amigos del club. También había algunos jugadores del interior del país y de Buenos Aires.
Para elegirlos, en Jockey tuvieron muy en cuenta la excelencia de cada uno y por eso con el correr de las ediciones cada vez hubo más Pumas.
Lo cierto es que, mientras esto pasaba, muchos jugadores del medio se comunicaban para pedir que los incluyan en la lista porque entendían que jugar ese partido era como jugar en Los Pumas debido a la calidad de los invitados.
Esta iniciativa que también es producto del trabajo de dirigentes y de toda la gente de rugby del Jockey comenzó a crecer. En 1987 y 1988 se volvió a repetir la experiencia y en 1989 ese Invitación XV se transformó en un Barbarians. Como lo hacían todos los años y se daban algunas características muy similares a lo que eran los Barbarians en las Islas Británicas, empezaron a soñar con la idea de propagarlo en Argentina, de mover la idea de que la excelencia del juego debe ser premiada, como también la amistad y las buenas conductas.
Así comenzó a gestarse y con alguna anuencia escondida (sin tener la aprobación total de la Unión Argentina) el Barbarians Team Argentina empezó a cobrar forma y la gente de Fisherton comenzó a darse algunos gustos en cuanto a nombres, como por ejemplo la de formar la pareja de medios con dos cracks: Daniel Baetti y Hugo Porta. No obstante, además de incluir verdaderos Barbarians por su espíritu de muchos años ya desarrollado empezaron a promover un par de jóvenes con proyección.
Una característica distintiva entre los primeros equipos y los últimos es que llevó un tiempo para que el jugador entendiera lo que es un Barbarian (ya que no lo sabían), para así jugar sin la presión de los puntos o de que hay que ganar el partido por la excelencia del juego y no por someter al rival. Otra cosa que se ve en un Barbarian es el tremendo respeto que se han ganado los jugadores que ya son clásicos del seleccionado por su alta experiencia.
Pasaron tantos buenos jugadores que hasta los entrenadores quedaron opacados. De hecho tiene un rol acotado, porque Barbarians es un equipo que se arma hoy para jugar hoy. El coach es el que dice “Señores, vayan a jugar al rugby”... ¿Qué otra cosa les puede decir?
Después del Mundial de Gales, en 1999, en el que Argentina obtuvo el quinto puesto, el mapa rugbístico cambió. Los Pumas empezaron a insertarse en el primer mundo, muchos emigraron a Europa por lo que esos jugadores de elite dejaron de concurrir a las Cuatro Hectáreas debido a sus compromisos profesionales. No obstante, los partidos se siguieron jugando con los mejores que podían venir y el tradicional encuentro seguía sumando ediciones porque ya estaba convertido en un clásico.
En 2016 Jockey Club recibió el espaldarazo que le faltaba. Y llegó desde Inglaterra. Durante 29 años y en base al esfuerzo desinteresado de muchísima gente, Jockey Club sostuvo la idea de cerrar las temporadas con un partido que reflejara el verdadero espíritu que convoca a todos los rugbiers. A mediados de la década del 90 estuvo de visita quien aún en ese momento era el Presidente Honorario del Barbarians Football Club (BFC), Micky Steele Bodger (falleció el 9 de mayo de 2019).
Bodger fue invitado a conocer el club por su gran amigo el doctor Carlos Contepomi y una vez informado de todo lo que se había hecho hasta ese momento, autorizó de manera informal la continuidad de la idea y la utilización de la marca Barbarians para esos partidos de final de temporada.
Así llegó el partido 30 que debía ser especial. Y lo fue. A principios de año Jockey tomó contacto con Mike Burton (Director Ejecutivo del BFC) para solicitar una autorización oficial para este partido. La respuesta fue que Jockey, cumplidos ciertos tramites, estaba en condiciones por su historia de formar oficialmente “Barbarians Argentina” mediante el otorgamiento de una franquicia por parte del BFC, que solo tenía desarrollo en Australia y Nueva Zelanda.
Se inició así un proceso que llevó varios meses y que requirió el cumplimiento de múltiples requisitos y la preparación de una delicada documentación. Esto culminó con la firma del contrato entre el Barbarians Football Club de Inglaterra y el Jockey Club de Rosario, acto con el que se dio nacimiento oficial al “Barbarians Argentina”.
Los invitados
Los convocados para esta edición del Barbarians son los jugadores: Enzo Avaca (Tala), Giuliano Avaca (Tala), Dodi Bernabeu (Universitario), Pablo Butelar (Tala), Guido Candini (Old Resian), Valentín Cantarutti (Tala), Juan Pablo Cubasso (Estudiantes), Valentín Fernández (Santa Fe Rugby), Facundo Ferrer (Estudiantes) Joaquín Ferreyra (GER), Tomás Ferreyra (Estudiantes), Lucca Filizzola (Maristas), Ignacio Giaimo (Tala), Jesús Porro (Maristas), Julián Quetglas (La Tablada), Santiago Quirelli (Santa Fe Rugby), Giuliano Testa (Napoli), Joaquín Tomba (Maristas), Bruno Ugalde (Estudiantes) y Nazareno Valentini (Old Resian). Los entrenadores serán Bernardo Urdaneta y Hernán Pavani, y managers Fernando del Castillo y Ariel Pedregoza. El partido principal está previsto para las 18.30 pero la actividad comenzará temprano, a las 10, con los encuentros que disputarán la M14 y M15 verdiblancas y continuará a las 11.30 con los partidos de M16 y M17. A las 15.30 jugarán los M19, mientras que a las 17 lo harán la Reserva y los Classics.