Las calles de Rosario comenzaron a vibrar con cada gol de Toledo que fue motivo para adelantar el júbilo que finalmente dio rienda suelta a la locura cuando Pompei marcó el final del partido que Central ganó 3 a 1 a Gimnasia en Jujuy.

Las calles de Rosario comenzaron a vibrar con cada gol de Toledo que fue motivo para adelantar el júbilo que finalmente dio rienda suelta a la locura cuando Pompei marcó el final del partido que Central ganó 3 a 1 a Gimnasia en Jujuy.
Gritos, bombas, fuegos artificiales, bocinas, y gente saltando en la vereda fueron las primeras postales del festejo de los hinchas de Rosario Central que vivieron con pasión el regreso a Primera A.
Veinte minutos antes del final y ya con el 3 a 0 inamovible se comenzaron a ver los primeros autos con bandera canalla con destino al Monumento, o simplemente dando vueltas por la ciudad para que nadie se pierda de saber que Central vuelve a la A.
Disparados por la inmensa felicidad, los rosarinos de Central salieron de sus casas a festejar en donde estaban, los lugares en donde ocurrieron las mayores concentraciones fueron calle San Martín, avenida Pellegrini, la peatonal Córdoba, Mendoza, y por las grandes arterias de la ciudad. Por supuesto la mayor cantidad de gente se congregó en el Monumento. También en Funes la fiesta fue canalla.
Los hinchas se abrazaron, entonaron las canciones del club de Arroyito, manifestaron su alegría por que al fin se concretó el sueño de Primera y gritaron frases como plegarias. “¡Volvimos donde nunca tendríamos que habernos ido!”, “Central te amo”, “Gracias Russo” y la preferida es: “A volver, a volver, vamos a volver”.
En el Monumento se vieron familias, chicos felices, padres con sus hijos, muchas mujeres, todos cantando y celebrando el ascenso. La cantidad de banderas que se desplegaron fue impresionante y flamearon a un ritmo alocado, la gente saltó, bailó, y gritó su pasión. Esta noche lo único que importó es el amor por Central.


Por Carina Bazzoni
