Empleando un juego directo y contundente, Boca sacó provecho de algunos errores del rival, que le sirvieron para superar a Platense 3 a 1, triunfo que le permitió recuperarse del traspié sufrido en la fecha anterior.

Nicolás Figal festeja su tanto el primero de los tres goles locales.
Empleando un juego directo y contundente, Boca sacó provecho de algunos errores del rival, que le sirvieron para superar a Platense 3 a 1, triunfo que le permitió recuperarse del traspié sufrido en la fecha anterior.
Antes del comienzo, Martín Palermo, uno de los máximos ídolos de Boca, fue ovacionado por los hinchas y además recibió una plaqueta y una camiseta enmarcada, entregadas por Marcelo Delgado y Mauricio “Chicho” Serna, miembros del Consejo de fútbol.
El equipo dirigido por Hugo Ibarra salió presto a borrar la floja imagen dejada tras caer ante Talleres y facturó rápido.
A los 9’, tras un córner ejecutado por Oscar Romero al segundo palo, donde Figal cabeceó dejando sin chances al arquero Ignacio Arce, quien salió a cortar el centro y quedó a mitad de camino.
Sin embargo, el conjunto de la Ribera le duró poco la alegría, porque a los 11’, volvió a repetir los errores defensivos. Centro de Castro, dudó Figal en el rechazo y la pelota le quedó a Servetto que definió ante la salida de Chiquito Romero.
A esa altura Platense jugaba mejor, pero pagó caro un error garrafal de Suso, la pelota le cayó a Langoni quien disparó hacia el arco, Arce tapó, pero el rebote corto le quedó a Merentiel, quien solo tuvo que empujarla.
En el segundo tiempo, Boca justificó el triunfo. Otra vez, una falla en ataque del calamar, generó una contra capitalizada por Briasco, quien se sacó la marca de encima e ingresando al área sacó un remate inatajable para Arce. De ahí hasta el final, el xeneize se floreó y hasta tuvo alguna ocasión para aumentar. Ganó Boca, despejó las dudas, pero aún le falta, para ser un equipo confiable.



Por Nicolás Maggi
