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La comuna de María Teresa busca una solución urgente contra el agua

La localidad está amenazada por el ascenso de las napas. Si llueve 20 milímetros sería una catástrofe. La ruta 14 es la única barrera al caudal acumulado en campos vecinos.  

Martes 25 de Agosto de 2015

"Estamos rogando que no llueva. Si caen 20 milímetros habrá muchas casas en riesgo", dijo ayer el secretario de Obras Públicas de la comuna de María Teresa, Roberto Freites, para explicar el estado de desesperación bajo el cual desarrollan las tareas para aliviar el ejido urbano, amenazado por el nivel de las napas freáticas. La crisis hídrica que afecta a la localidad, de poco más de cuatro mil habitantes, es mucho más grave que la que amenaza a otras poblaciones del interior provincial porque el agua surge desde el suelo.

"Estamos muy complicados porque el pueblo está dividido con el campo por la ruta 14. Del otro lado hay una laguna de más de 700 hectáreas que todos los días crece porque recibe agua de otros distritos y la única contención que tiene es la ruta 14. El nivel que tiene esa laguna es superior a la cota del pueblo entonces influye terriblemente en la altura de las napas", señaló el funcionario a La Capital, en una breve pausa en las tareas de reparación.

En los últimos días, hubo numerosos problemas ocasionados por el agua que surge en distintos puntos de la localidad y el colapso de un canal subterráneo que atraviesa el pueblo de punta a punta. "Este ducto tiene una extensión de 1.400 metros dentro del ejido urbano. Se inicia en la zona oeste de la población, la cruza y desagua hacia el sistema de lagunas Las Encadenadas.

Drena el agua del pueblo y una cuenca rural de unas 20 mil hectáreas. El agua de toda esa extensión viene hacia el pueblo y debe pasar por el canal subterráneo", explicó Freites. En ese contexto detalló que en el pueblo "no hay problemas con lo que llueve aquí. El inconveniente se da con el agua que viene en los días posteriores a las lluvias. Con el tema de la siembra directa y la cantidad de canales clandestinos que hicieron el agua llega muy rápido de lugares distantes. Todo tiene que salir por acá y va deteriorando las estructuras, como nos ocurrió ahora".

La canalización que colapsó tenía una altura de 1,20 metro y se desmoronó unos 80 centímetros.

Cuadro crítico. "El canal, que corre debajo de la calle, ya comió un metro de vereda. Incluso hay edificaciones en peligro", dijo el secretario de Obras Públicas, y agregó "estamos trabajando mucho para aliviar la situación. En este momento (la tarde de ayer) usamos una bomba que nos prestó el municipio de Rufino. Desde la provincia nos dijeron que no tienen equipo excavador en existencia para enviar a esta localidad. Entonces contratamos una de Villa Cañás que está destapando el canal que se derrumbó", dijo Freites.

Los equipos de trabajo intentan deprimir las napas mediante bombeo en un intento desesperado de ganar horas ante un posible cambio en el clima que ocasione nuevas lluvias. "Por lo menos intentamos aliviar el canal bombeando el agua hacia un sector que deriva en el canal sur. La idea es prepararlo para hacer obras de entubado, que de acompañar el clima demandarán mínimo una semana", explicó.

Para Freites, el problema de las inundaciones en María Teresa es histórico. Una buena solución la aportó la construcción de este canal en 1962, que evacuaba gran parte del agua. Luego se hizo un conducto hacia el sur que colaboraba en el drenaje. El tema es que con las lluvias del año pasado, que superaron con creces la media anual, y con las de este año que ya rondan los 1.300 milímetros las napas se saturaron y están a aproximadamente 40 centímetros de la superficie. Una situación similar se da en numerosas localidades del interior santafesino.

Además explicó que en la zona rural la situación es muy difícil. "La mayoría de los productores tienen los campos inundados, no hay caminos en condiciones y muchos deben hacer un rodeo de más de 30 kilómetros para llegar al pueblo".

A la buena de Dios. "En esta zona llega agua que proviene de la provincia de Córdoba, por lo que entendemos que el gobierno provincial tendría que encarar soluciones integrales y consensuadas con las provincias interesadas. En los últimos años el manejo de aguas se hizo a la buena de Dios", se quejó Freites y añadió que "cualquiera hace un canal, desvía el agua y no hay ningún juez que lo pare".

"Los productores, para sacar el agua de sus propiedades hacen cualquier cosa. Construyen canales, le mandan el agua al vecino, éste al otro vecino, o la desvían hacia los caminos y llega un momento que cuando llueve en la parte de la cuenta alta se empiezan a sumar los milímetros y es lógico que tengamos problemas", consideró Freitas.

Ausencia. "La del gobierno provincial es una ausencia importante. Le pedimos ayuda técnica. Queríamos que sus ingenieros nos ayudaran con la evaluación para resolver el problema de estructura de este canal. Pedíamos un informe para ir a buscar recursos a otro lado pero no aparecieron. Supuestamente hoy vendría un ingeniero de Hidráulica. El gobierno está ausente", remarcó el secretario, y agregó que "la mayoría de las rutas y caminos del área que están cortadas son las que dependen de Vialidad".

Para Freitas, "el problema de la falta de obras es general, no sólo con las comunas justicialistas. Ocurre que siempre corremos detrás de los problemas y nunca tomamos previsiones. Este es un tema cíclico, hay dos años de muchas lluvias y cuatro o cinco de sequía. Pero en ese período hay que aprovechar para hacer las obras. Podemos decir que hay obras hidráulicas que dependen de la provincia que las esperamos desde 2009”.

Finalmente dijo que “la jefa comunal, María Cristina Gómez (quien ayer tramitaba ayuda en la órbita nacional), nos pidió acompañar a los vecinos, asistirlos en cada cosa, estar día y noche. Trabajamos de cerca con los vecinos más afectados y los productores agropecuarios. Pero es necesario que la provincia se siente con la Nación y con las otras provincias vecinas y pensar en una gran obra, como fue en su momento el canal de la alternativa norte de La Picasa, que ponga fin a esta situación”.

Otros planteos hídricos. El senador Danilo Capitani se reunió con el Subsecretario de Desarrollo Hídrico del Ministerio de Aguas. Arnaldo Zapata para expresarle su preocupación por la situación planteada por las últimas precipitaciones fluviales que afectaron gravemente a un vasto territorio del Departamento San Jerónimo.

De la reunión participaron los jefes comunales de Monje, (Pedro Severini); Estación Díaz, (Juan J. González); Casalegno, (Gustavo Barón); Bernardo de Irigoyen, (Jorge Carcavilla) y Centeno (Juan Gufi), todos afectados por los problemas que vienen generando la falta de construcción de obras hídricas.

Se trazó un panorama de cada localidad, tanto en el plano urbano como rural avanzando en el pedido concreto de una serie de obras de canalización y mejoramiento del drenaje, exponiéndose el peligro de inundación que se cierne sobre las áreas pobladas. También se dieron detalles de la situación de López donde se han realizado obras y no están funcionando. Se convino para la semana próxima otra reunión que será ampliada con la participación de representantes de Vialidad Provincial, Protección Civil y otras áreas del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medioambiente.

Al término de la entrevista, el senador Capitani expuso la necesidad de trabajar lo antes posible en las obras solicitadas, algunas de ellas ya pedidas con anterioridad. También manifestó la necesidad de trabajar en un estudio integral de todas las cuencas, principalmente las de Carrizales y Colastiné que atraviesan el Departamento San Jerónimo.

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