La Ciudad

Responsables de cantinas escolares piden ayuda para evitar cierres definitivos

Son los concesionarios de unas 20 escuelas y facultades que aseguran estar en bancarrota. No trabajaron en todo el año y les piden ayuda a los gobiernos municipal y provincial. Hoy se reunieron por zoom para armar protocolo

Martes 06 de Octubre de 2020

Los responsables de las cantinas que funcionan dentro de colegios, escuelas e incluso varias facultades de Rosario aseguran que están prácticamente en bancarrota. Y ante el "espantoso panorama económico" que viven y afecta a varias decenas de familias de trabajadores ligados al rubro, se unieron para reclamar ayuda a los gobiernos municipal y provincial.

Se reunieron por zoom en busca de una salida conjunta: quieren visibilizar la situación y armar un protocolo para poder trabajar "cuando se pueda", le adelantaron a La Capital.

Bajo el título "Cantinas unidas de Rosario" elaboraron un documento a fin de dar a conocer el panorama que enfrentan y que complica a decenas de familias. Aseguran que sufrieron en carne propia la pandemia del Covid-19 y que desde marzo no han tenido ingresos por la suspensión de clases presenciales y el cierre de colegios. "No queremos caer en el cierre definitivo de nuestros establecimientos", explicitaron.

Roxana Montesi hasta antes de la pandemia estaba al frente de la cantina del Colegio Los Arroyos de Fisherton, desde las 8 a las 17.

"Hace 19 años que tengo este trabajo, por suerte no soy cabeza de hogar: tengo tres empleados, y el colegio no me cobró el canon, si no no sé qué haría", lamentó la mujer que asegura que en momentos "normales" brindaba cien almuerzos para alumnos y docentes, más servicio de cafetería y venta de mercadería de kioscos.

Dijo que el sindicato que nuclea a los trabajadores gastronómicos (las cantinas estarían nucleadas en el rubro comedores de fábricas y escolares) no los tuvo en cuenta, entonces, comenzaron a contactarse entre los responsables de cantinas de colegios público y privados.

"Ya nos atendieron en el municipio y la asociación empresaria, ahora esperamos respuesta de la provincia. Del sindicato, aún nadie se contactó", aseguró.

Además de la cantina del colegio donde trabaja se sumaron las del colegio La Salle, el Complejo Alberdi, el colegio del Sol, la facultad de Arquitectura, el colegio Español, el colegio San José, el Normal 1, la escuela Drago, la faculta de Derecho, el colegio Arino de Funes, el colegio Zona parque, la Universidad del Gran Rosario, la del colegio Bernardino Rivadavia de Oroño y el colegio Inglés San Bartolomé.

Concesión privada y pública

Las cantinas escolares se licitan, y no son pocos quienes tienen más de una concesión, tanto en los colegios públicos como privados.

Armando Andrieu representa uno de estos casos: tras ganar las correspondientes licitaciones está al frente desde hace siete años de varias cantinas con una sociedad de responsabilidad limitada (SRL). Tres son de colegios privados: San José (Presidente Roca y Salta), María Madre de la Iglesia (Paraguay 4800) y la del terciario Instituto Belgrano (Catamarca 2300) y además, desde este año, tiene la del Normal 1.

"Como nos había ido bien el año pasado con las otras tres, juntamos unos ahorros con mi mujer, nos íbamos a ir de viaje y no, decidimos licitar la cantina del Normal, por primera vez una escuela pública, invertimos en mobiliario, balanza, cocina, horno, cortadora de fiambre y en mercadería: y nunca pudimos trabajar", lamentó Andrieu.

Mucha de la mercadería que había comprado pudo devolverla, pero otra no. "Ya había comprado gaseosas para las cuatro escuelas, una buena inversión, y armé una cocina en la escuela que por estar cerrada no puedo usar. Entonces me reciclé en mi casa con viandas, pero claro, no es lo mismo y además tengo cinco empleados", detalla el hombre quien aclaró que tuvo que sacar un crédito a tasa del 24%. "Por suerte las escuelas no nos cobraron el canon, si no no sé qué haríamos", confesó el comerciante.

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