Los rosarinos se inclinaron más que nunca este verano por tomar chopp en barril para amenizar
las fiestas privadas. Según los distribuidores locales, desde noviembre del año pasado a la fecha
se notó un incremento en la venta y consumo del 30 por ciento respecto a la temporada pasada. Las
razones: es más saludable y práctico que la cerveza en botella.
Aditivos, la diferencia. Es sabido que los niveles de consumo de cerveza aumentan
con la llegada del calor. Pero en Rosario se advierte un cambio en la elección de los consumidores.
Desde hace un tiempo los amantes de la tradicional bebida se inclinan por los barriles, cuyas
propiedades nutritivas son reconocidas ancestralemte.
Según los entendidos, la diferencia es notable. La misma bebida envasada
en una botella obliga a un proceso de pasteurización con agregado de aditivos, que elimina las
bacterias que podrían ocasionar daños a la salud, pero también reduce sus propiedades nutritivas
(ver aparte).
Todo indica que los rosarinos le van tomando el gusto al chopp. Para las
fiestas, la distribuidora y productora local Cassaro no tuvo respiro. El 31 de diciembre hubo
largas colas, y los fines de semana anteriores la demanda no paró. Y el ritmo de expendio también
había sido intenso durante noviembre.
“La gente alquila los barriles de 15 a 25 litros, y también hubo
muchos que llevaron el de 50. Es por la practicidad (se evita el botellerío) y la calidad que
ofrecemos luego de tantos años en el mercado”, explicó Adolfo Cassaro, que atiende
personalmente la fábrica artesanal de origen familiar ubicada en Catamarca 3537.
El empresario aportó que respecto a la temporada 2006-2007, “se
vendió un 30 por ciento más de chopp en barril”.
La firma también ofrece el alquiler de choperas. “Se alquilaron
más de 200 entre noviembre y diciembre. Para el 31 vendimos 40 mil litros, y otros 30 mil por
pedidos puntuales en noviembre”, aportó el empresario.
La particularidad de esta empresa es que tiene medidas para todos los
gustos, que encajan en la necesidad de pequeñas reuniones familiares como en grandes eventos. Hay
barriles de 12, 18, 25, 30 y 50 litros. Los costos van de 90 a 200 pesos, incluida la chopera y el
gas. “Hay que agregarle hielo y tomar”, dicen los adictos.
Hasta un 40 por ciento. Otros distribuidores se arriesgaron un poco más y
estimaron que la venta creció un 40 % en relación al verano pasado.
Esa es la impresión de Luis Biacín, de Isenbeck Rosario. “Yo me
animaría a decir que aumentó entre un 30 y un 40 por ciento. La gente elige más el barril de 30
litros, porque calza justo para una reunión de 15 o 18 personas”, dijo.
Esta firma también ofrece el servicio de chopera incluida, y por 30
litros se pagan 120 pesos. También comercializa la alemana Warsteiner. Un tonel de 30 litros de esa
cerveza con chopera cuesta 140 pesos. “Advertimos que la gente se inclina al chopp por la
practicidad”. La firma expende los barriles en Riccheri 26.
Esta tendencia también la refuerzan desde la distribuidora de Cerveza
Santa Fe, que produce Budweiser, Heineken y Schneider en Santa Fe y Córdoba. Aportan que la venta
de barriles en Rosario fue del 20 al 30 por ciento.



























