Alrededor de 1.500 personas mostraron síntomas de envenenamiento en la localidad de Decani, en el oeste de Kosovo, presuntamente luego de beber agua que creían potable y que en realidad estaba contaminada, según precisaron medios locales.

Alrededor de 1.500 personas mostraron síntomas de envenenamiento en la localidad de Decani, en el oeste de Kosovo, presuntamente luego de beber agua que creían potable y que en realidad estaba contaminada, según precisaron medios locales.
En Decani fue declarado el estado de emergencia luego de que 1.500 personas concurrieran a los médicos con los mismos síntomas: vómitos y diarrea.
Los medios regionales indicaron que la embajada estadounidense en Pristina pidió a sus conciudadanos no beber agua de la canilla o de las fuentes, solamente agua mineral en botella.
Los medios locales reportaron dos fallecimientos que, según publicaron, quizás estén vinculados a la enfermedad reportada en seis aldeas de la zona de Decani. Sin embargo, el ministro de salud, Arben Vitia, aseguró que las muertes no tuvieron relación con el fenómeno.
Pruebas iniciales no revelaron irregularidades en el suministro de agua, aunque el Instituto de Salud Pública aclaró que requerirá más tiempo para llegar a una conclusión con las pruebas bacteriológicas.
La presidenta de Kosovo, Vjosa Osmani, pidió una investigación a fondo.

