La charla con La Capital transcurre en una fría mañana en Funes. Mica llega con una sonrisa franca y en pocos minutos está hablando con entusiasmo de su carrera, de los hitos de los últimos años y del futuro cercano, que está repleto de ideas y proyectos.
El 21 de junio en Sala Lavardén dará su show más importante, comenta, el que contará "con muchísimos músicos de primer nivel y un varias sorpresas".
"Estamos trabajando desde hace largo tiempo. Cuidando cada detalle. ¡Va a estar buenísimo!", dice.
"La idea es que sea un espectáculo muy vibrante y testimonial. Estoy metida en todo y eso me encanta, porque además de mi lugar como cantante y de que hay todo un equipo en acción, soy productora y disfruto de crear atmósferas, del diseño de todo lo que se muestra luego".
Aunque teje sueños y propuestas para más adelante, Mica Ruiz se define como "muy del hoy", del ahora. "Puedo contar muchas cosas sobre el futuro inmediato o cómo me veo en un tiempo, pero en este momento mi corazón está puesto en el 21, en la Lavardén".
_ ¿Sos de Rosario o de Funes? ¿Qué recordás de tu relación con la música siendo muy chica?
_ Soy de Rosario pero estoy mucho en Funes. Mi papá es uruguayo, mi mamá argentina. Por el lado familiar vengo de una mezcla de música que siempre me inspiró. No es una familia de artistas pero mi papá tocaba la guitarra y tuvo eso del candombe en la sangre. Mi mamá hacía los coros en la iglesia... sí, una casa muy musical. De bebé ya me ponían mucho a Diego Torres porque mi mamá es fan, y mi papá: Queen. Temas en castellano y en inglés están en mi vida desde que me acuerdo... eso sin dudas influyó en mi destino. Siempre escribía mis letras, hacía comics, ¡era muy artista!
_Y exploraste la veta de actriz también...
_ Me cargaban porque era muy atolondrada, entonces, para calmarme me mandaron a teatro, con la idea de que ahí pudiera expresarme. Así transité muchísimos años en la Escuela de Comedias Musicales de El Círculo.
_ De adolescente, ¿qué escuchabas?
_Cuando ya elegía siendo preadolescente, Miley Cirus. En ella yo veía esa conjunción de la actriz y la cantante, de la show woman, que me fascinaba. Esa dualidad de ser un personaje en las series y ser ella con su propia impronta y personalidad. También escuché mucho Oasis, The Cure. El rock de los 80 me tiró mucho. Incluso en mi forma de cantar tuvo gran influencia, eso de combinar pop y el rock, que sigo manteniendo.
_Eras de las que cantaba en la escuela en los actos...
_¡Sí! Ahora toco la guitarra, antes era un poco de piano y siempre la voz...
_¿Y cómo te iba con las materias, en general, siendo tan inquieta?
_ Me gustaban más plástica, música, las relacionadas con lo artístico. Sin dudas, si no hubiese sido cantante, iba a optar por algo vinculado al arte. Y el inglés, me encantaba, por eso soy traductora. La oratoria me fascina, el poder decir, y usar eso para proyectar mejor mi voz.
_ Tuviste una formación bastante tradicional, podría decirse.
_ Como te contaba, desde chica me dediqué al canto y al baile, también a actuar. En El Círculo estuve desde los 3 años hasta los 16. Dedicada a full a las obras. Amaba los protagónicos, el ver nacer la obra y el proceso. Pero mucho más pararme en el escenario y cantar. A los 13 formé mi primera banda y tocamos en El Escaramujo. Un primer show de covers porque no tenía temas propios en ese momento. La verdad es que me encantó, poner la voz y producirlo.
_ ¿Cómo te llevaste desde ese primer momento con el contacto con el público?
_ Aunque suene raro me di cuenta de que me movía mejor si había una multitud escuchando. Sí, estoy más cómoda en esas situaciones. En lugares más chicos, con la gente mucho más cerca no me resulta tan sencillo como en los grandes escenarios. Cuando me presentaba en El Círculo o en un festival, como el Late Funes, podía recorrer el escenario, ser más yo que nunca. Realmente es así. En el Late ¡fue impresionante! Eso sucedió en febrero de 2020, antes de la pandemia. Pensar que no sabíamos lo que venía, estábamos a un mes de que cambiara el mundo (reflexiona). Bueno, ese día, esa noche, abrí para Abel Pintos, para Cielo Razzo, fue un momento inigualable. Después la pandemia lo cambió todo por bastante tiempo.
_Qué pasó con vos y tu carrera en el tiempo del encierro obligado por el Covid
_ El mundo se cerró, pero yo seguí. Fui creando más y más. Pude ir a Buenos Aires a grabar una canción muy linda que se llama Quiéreme. Fui al estudio de Lerner, que ya no está más, con barbijo y muchos cuidados pero fuimos igual...Me apoyé en mi familia, en la música, y en componer. Fue un momento introspectivo en el que pude encontrar lo positivo dentro de lo negativo. Uno suele decir que la música es aliada pero ahí, en pandemia, lo fue de una manera impresionante. En ese momento los artistas dimos esperanza, yo lo viví con esa responsabilidad. Tal vez por ese compromiso es que escribo pensando en que otros se puedan identificar con las letras. Tengo un tema, Niña de Ayóhuma, que es muy especial en ese sentido. Ahí hablo de lo que implica ser una mujer argentina, con todo lo hermoso y las dificultades. Creo que tiene mucho del "nunca te rindas", del espíritu de guerreras que tenemos las mujeres. Es un tema testimonial por María Remedios del Valle (también llamada Madre de la Patria, que fue capitana del Ejército impulsada por Belgrano) pero tiene mucho de mí, de Mica Ruiz.
_ ¿Cuál fue el primer tema que compusiste?
_ Lo hice con un amigo que se llama Fernando y ahora está en Japón. El tenía su guitarra, me invitó un día al parque y ahí empezamos a componer de cero. "Así como si nada", se llama. Fue la primera vez que sentí que podía ser una compositora de verdad. Fernando me decía: vos hiciste nacer a esta canción...
_¿Tenés una rutina de trabajo?
_ Sí, la tengo. También escucho mucho a mis amigos, a la gente que quiero. Eso forma parte de mi inspiración. Muchas veces escribo en inglés primero, me sale así, y después lo paso al español.
_¿Cómo aparece Funes en tu vida?
_Había tenido muchos profes cantantes y estaba buscando alguien que especialmente cuidara mi voz, sentía que necesitaba eso. En el viaje de quinto año, en la escuela, me quedé casi muda del frío (como si eso fuese raro, cuenta y se ríe). Así la encontré a Claudia Buralli, una gran profe funense, una grosa total. Ella me ayudó mucho porque es fonoaudióloga y tiene muchos recursos. Antes de empezar a transitar la carrera yo creía que solo se trataba de cantar lindo pero hay una parte muy importante que es el cuidado del instrumento voz. Es entrenamiento y cuidado. Es no lesionarse. Como en el fútbol. Con ella entreno todo el cuerpo para que todo ayude a la voz. Es un laburo muy técnico, súper valioso. Entonces empecé a venir a Funes muchísimo. Además tengo muchas amigas acá. Estoy muy arraigada a esta ciudad. ¡Yo me siento re funense! Es más soy funense (dice con alegría). Las producciones de video las hago acá, mi despegue como artista fue en Funes. Y adoro a la gente. La gran diferencia que siento con Rosario es la paz y la tranquilidad que se respiran en cada rincón de Funes. Incluso tengo expectativas de vivir acá. Está en mis planes.
_Aunque amás la paz de este pueblo ahora salió tu tema "A toda velocidad". ¿Te gustan los contrastes?
_Sí, ¡es cierto! Me gustan los temas más bailables a otro ritmo y la calma también. Respecto al lanzamiento estoy muy contenta. La gente lo viene recibiendo muy bien, más allá de las interpretaciones que le de cada uno a la letra. Empecé a armarlo en el estudio de mi productor y fue algo muy lindo. Surgió como acústico, full guitarra y ningún instrumento más porque sentía que no pedía más nada esa canción. En ese momento yo me había empezado a meter mucho en el mundo de la Formula 1, incluso tengo amigas muy fanáticas que me llevaron hacia allá. Me acuerdo que mi abuelo materno se levantaba al alba a ver las carreras, pero yo no tenía más que ese vínculo, y el fanatismo de las chicas (se ríe). A toda velocidad nace acústica pero dije ""vamos a subirle el tempo, a hacerla más rápida". Quise meterme más por el lado de la diversión, la pasión, la velocidad, justamente...Lo hablé con el productor ¡y quedó genial! Siento que hay un cambio. Quiero transmitir esto de vivir a pleno, al máximo, desde mis 27 años...
_La industria de la música es compleja. ¿Algo te preocupa, las exigencias?
_Si. Nos exige todo el tiempo renovarnos, sacar cosas nuevas. Ya no se estila sacar un álbum de 20 temas y estar todo el año haciendo gira con ese álbum. Ahora son quizá menos canciones y es todo dinámico. Puede ser más efímero, tal vez, pero te lleva a estar al filo al momento de componer y esa adrenalina me gusta mucho. Es súper exigente. Incluso con las redes sociales porque hay que estar muy visible, muy ocupado en eso...Igual con las redes yo me llevo re bien.
_¿Escuchás también música más comercial?
_Sí, por ejemplo, Dua Lipa y Sabrina Carpenter, me encantan. Capaz que son temas cortos, de dos minutos y algo y pegan un montón. A nivel nacional, Lali, sin dudas. Es indiscutible. Fue pionera del pop. Muy admirable lo que hizo con su carrera. Una grosa.
_ Y a tu público, ¿cómo lo describirías?
_ Muy variado, chicos de 25 años para arriba que escuchan mi música pero también música extranjera. Tengo algunos seguidores más chicos pero en general arriba de 20, 25 años. Y tiene que ver con lo que soy, una mezcla de bandas emblemáticas de los 80 y el pop. Yo traigo esa música que se escuchaba antes pero vivo convirtiéndola en algo nuevo.
_¿Cuál es la clave para sostenerse en este mundo artístico?
_El trabajo, la disciplina, pero con mucha pasión. Es un trabajo que me encanta hacer y que disfruto muchísimo. El hecho de producir me da un plus de energía, adrenalina, que no lo sufro para nada, al contrario. Lo preparo con mucho amor, con dedicación. Ser testigo de cómo lo recibe el público, uffff, amo, es un montón.