Edición Impresa

V.G. Gálvez: murió al ser alcanzado por una de las balas que le dispararon a su amigo

Leonardo Fretes tenía 25 años y un proyectil le partió el cráneo. Su amigo resultó ileso. Detuvieron a cuatro muchachos.

Lunes 22 de Abril de 2013

Leonardo David Fretes tenía 25 años y era hijo de un suboficial de la policía rosarina. La madrugada de ayer la muerte lo encontró mientras estaba con un amigo, en la puerta de una vivienda de Villa Gobernador Gálvez, una ciudad que en los últimos días parece sacudida por una ola de sangre y fuego. Dos motociclistas que pasaron por el lugar desataron un vendaval de balazos y un proyectil mortal perforó el cráneo de Fretes, quien se derrumbó al suelo sin vida. El deceso fue tan absurdo como irracional porque, según dijeron fuentes de la investigación, el destinatario de los tiros no era él sino el pibe que lo acompañaba y a quien los agresores se la habían jurado por una pelea barrial. Por el homicidio, ayer a la mañana fueron detenidos dos hombres bajo la acusación de ser quienes abrieron fuego y otros dos terminaron demorados ante su supuesta complicidad.

Diego José Pato O., de 20 años, y Maximiliano Alejandro Chanchi N., de 19, fueron apresados por efectivos de la comisaría 26ª, en cuya jurisdicción ocurrió el homicidio. Los pesquisas le atribuyen a Chanchi haber disparado los balazos y a Pato ser el conductor de la moto Honda Titán de 150 centímetros cúbicos en la que se movilizaban los agresores. En tanto, poco después del ataque fueron detenidos Daniel Alberto C., de 22 años, y Marcelo Miguel J., de la misma edad, que iban en un Fiat Uno de color blanco que, al parecer, actuó como apoyo del salvaje ataque.

Uno de los jóvenes que iba en el auto, refirió un vocero policial consultado, "tenía una campera de color blanco con manchas que aparentemente son de sangre". Y en relación al auto, los investigadores señalaron que el mismo podría pertenecer a Luis El Pollo Bassi, un barrabrava de Newell's Old Boys con varias causas penales sobre su espalda y con escuchas telefónicas que lo relacionan con el tráfico de drogas. "Hasta ahora son comentarios de que el auto podría ser de Bassi, pero todavía ese dato no fue corroborado", explicó una alta fuente de la Jefatura.

Conversando. Todo se desató cerca de las 2 de la mañana de ayer frente a una vivienda ubicada en Esperanza al 700, a unos doscientos metros al oeste de la ruta provincial 21 y a unos cien metros del límite oeste de la municipalidad de Villa Gobernador Gálvez, en una barrriada con calles de tierra y viviendas humildes. A esa hora aparecieron en escena dos motociclistas por la calle Picasso que, cuando llegaron al cruce con Esperanza, desataron un infierno de balazos.

En ese momento Susana, de 61 años y dueña de la casa frente a la cual estaban Fretes y su amigo Lucas, de 18 años, llegaba a la vivienda acompañada por su yerno.

"Cuando íbamos a entrar escuchamos los balazos. Entonces mi yerno me empujó para atrás y así protegerme", recordó la mujer. Y manifestó que el hecho estuvo originado en que "estos pibes (vecinos de la zona) ahora arreglan todo a los tiros y como tenían un problema con mi hijo...."

En medio de la balacera, un proyectil calibre 9 milímetros atravesó la cabeza de Fretes. El muchacho se desplomó al suelo y murió en el acto. En el ataque también resultó levemente herida Susana, a quien un proyectil le dio en los dedos de su pie izquierdo. El mediodía de ayer, cuando la mujer cruzó unas pocas palabras con este diario, aún se quejaba del dolor que le provocó la herida. En tanto su hijo Lucas, destinatario de las balas, salvó su vida de milagro y resultó ileso.

Susana contó que quienes abrieron fuego dispararon "al menos 18 balazos" y una fuente policial señaló que se encontraron 14 vainas servidas calibre 9 milímetros al rastrillar la escena del crimen. Fretes vivía en Villa Gobernador Gálvez y era el hijo de un sargento del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional II de policía que lleva 30 años de servicios en la fuerza.

Por una pelea. Lucas, el joven al cual presuntamente iban dirigidos los balazos, relató a LaCapital cómo fue el incidente que protagonizó con uno de los autores del ataque y que ahora parece ser el móvil del crimen con víctima equivocada. "Unos seis meses atrás me agarré a las piñas con uno de ellos, pero me dijo que iba a quedar allí el problema. Sin embargo, a los dos o tres dias tiraron varios balazos al portón de mi casa. Y ahora pasó esto. Discutí con ellos porque se quieren comer al mundo y le quieren pegar a cualquiera en patota. Una vez fui y le dije (a uno de los atacantes) «vos te querés sacar la bronca conmigo. Bueno, vamos a sacarnos la bronca» peleando".

Desde entonces Susana estaba angustiada por lo que podría ocurrirle a su hijo. "Lamentablemente la vida de este pibe (por Fretes) se perdió. Yo ahora lo tengo que cuidar a Lucas un montón porque a ellos (los atacantes) los llevaron presos pero quedaron los amigos. Además, no me puedo mudar. Yo pago 150 pesos por esta casita y no voy a conseguir otra (vivienda) pagando ese alquiler", se quejó.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS