Por lo pronto el fin del mundo no llegó, pero sí el fin de año. Todo fin de año nos invita a hacer un balance de lo que hemos hecho a lo largo del camino recorrido. Seguramente experimentamos la satisfacción de los logros obtenidos como fruto de nuestro esfuerzo y perseverancia, y las frustraciones de lo que no hemos podido hacer o conseguir. Siempre digo que la gran mayoría de la gente se muere sin conocer sus capacidades. Por lo tanto, es imposible poner en práctica lo que se desconoce. Quien desconoce sus capacidades está condenado a fracasar. Quizás, es por eso que necesitamos aturdirnos tanto, con la música al máximo volumen, los fuegos artificiales, las burbujas de champán y comer a más no poder para llenar tanto vacío existencial. Después que estos días hayan pasado, y el silencio del descanso vacacional se instale, es bueno hacer un balance con una mirada crítica hacia nosotros mismos, sin ser nuestros propios verdugos o benefactores. Simplemente justos. Así descubriremos lo maravilloso que somos o que podemos llegar a ser, si en verdad nos lo proponemos, y a partir de descubrirnos, conocernos y sentirnos seguros de quienes somos, podemos hacer y lograr grandes proyectos. He escuchado tantos comentarios negativos de lo que fue este 2012: "¡Por fin se termina este año! ¡no veo la hora que se termine este año! "Este año fue un año de m…". Y podría seguir. Que incapacidad para ver, reconocer, disfrutar, agradecer las cosas buenas que nos pasaron, que seguramente son muchas. Que incapacidad de reconocer que muchas de las cosas "malas" que nos sucedieron, los responsables solemos ser nosotros mismos. ¡Somos argentinos! ¡somos tangueros! Y todo lo peor nos pasa a nosotros. El amor que no llega, la novia que se fue con tu mejor amigo, el mango que no alcanza, tu viejita "la única que te quería" se te murió y el tiro no salió! ¿Algo más? Como si fuera poco, el fin del mundo. ¿Somos tan incapaces de mejorarlo que preferimos terminarlo? La fábula del fin del mundo tiene mucha prensa, sin embargo el mundo se reinventa todos los días en el silencio de la naturaleza sobria y discreta, en el niño que se gesta, en el hombre que construye, en el maestro que enseña, en los jóvenes que estudian y tienen ideales, en el científico que investiga, en la mano solidaria, en los médicos que salvan vidas, en los voluntarios que cubren tantas necesidades. En las instituciones que están al servicio de la comunidad, en los hombres y las mujeres que tienen proyectos de vida y que la reman y a veces en contra de la corriente. El mundo se reinventa todos los días en aquellos que tenemos sueños, ideales, utopías. El mundo se reinventa cuando miramos más allá de nosotros mismos y descubrimos que existe el otro y que el otro es digno aunque sea diferente, aunque piense diferente. El mundo se reinventa cada vez que alguien escribe un poema, canta una canción, pinta una obra de arte o sube a un escenario. El mundo se reinventa cuando conserva como tesoro la sabiduría y experiencia de nuestros mayores. El mundo se reinventa cada vez que nace un niño. No soy un iluso ni alguien que evade la realidad, pero todo esto, ¿no es parte de la realidad? El fin del mundo no llegó. Todo está por empezar, todo está por hacerse. Y si sobre el mismo mundo que ya tenemos ¿construimos uno nuevo? ¿y si le damos el gusto a la profecía y en este 2012 terminamos con todo lo malo de este mundo y nos quedamos con lo bueno? ¿y si en 2013 reinventamos un mundo mejor empezando por uno, empezando por casa? Soñé que leía en el diario lo siguiente: ¡Ojo! Estén atentos. Se viene el principio del mundo. Viene algo bueno, algo mejor. Vos y yo podemos hacerlo posible, por algo, todavía estamos aca! ¡Buen año, buenos momentos!
Merced al cambio de los tiempos, muchos adultos mayores con severas patologías o no, son ingresados en lugares donde la especificidad se enarbola como residencia. Es cierto, sin embargo, que a no poca cantidad de ancianos con severas dolencias no les permiten permanecer en el hogar, al cuidado de algún ser querido o bien alguien contratado a tales fines, porque son literalmente inmanejables. Según y al decir de especialistas en medicina, este tipo de enfermo que se queda en la casa, termina enfermando al que lo cuida. En lo personal y por lo que conozco, no pretendo ser un romántico, los adultos mayores se me ocurre, no sé, deberían terminar sus días en un pequeño edén, sol, aire, plantas, flores, aves en espacios habilitados a tales efectos. ¿Es razonable que permanezcan entre paredes de cemento, en altura, muchas veces sin ver nada de aquello que la naturaleza nos regala? Otra: es rigurosamente cierto que a muchos abuelos no se los visita, están solos mirando tal vez sin ver. Uno los observa y se pone a pensar cómo habrá sido su juventud, formar una familia, cuántas ilusiones se habrán forjado, para después terminar como en un claustro. Entiendo que el frenesí de la vida diaria no permite ciertas disquisiciones. Pero no tenemos que olvidar que alguna vez llegaremos, si es que así fuera a determinada edad en que los achaques no nos permitan vivir sin protección.Cuando los familiares acuciados por tal necesidad no reparan en eso me abstengo de opinar para no herir susceptibilidades. Triste, pero real: una madre ha cuidado a varios hijos. Varios hijos no pueden cuidar a una madre. Diré a este respecto, que he visto y sé de ancianos que son allí internados y que bien pudieron quedarse en sus hogares con alguien que los cuide. El anciano poseedor de una propiedad con un sinnúmero de objetos que jalonaron su vida son ingresados a su nuevo "hogar" con alguna ropita que cabe en un bolso de supermercado. Imagino que por lo fuerte de este contenido quizás alguno se dé por aludido. Es una muy triste realidad. Conste que conozco el punto y lo bastante como para permitirme opinar o en todo caso que esto se constituya en un alegato. Lo del título, en mi caso, es más que una expresión de deseos. Permitiéndome recordar aquellos dos cuentos imperdibles: "El Tazón de madera" y "La media cobija", obras que muchos hijos debieran leer.
El viernes de la semana pasada recibí una comunicación de la "prestigiosa" Empresa Provincial de la Energía donde se me informaba que a raíz de una factura impaga, sufriría el corte del suministro a partir de las 72 horas de recibida la notificación. El lunes me dirigí a las oficinas de la empresa en avenida Alberdi y José Ingenieros y les expliqué que no había recibido dicha factura (después me enteré que a otros vecinos les ocurrió lo mismo) y que recién recibía la notificación, que estaba fechada el 26 de diciembre, a los efectos de que no se me cobraran los intereses, pero por supuesto tuve que pagar la factura y los recargos correspondientes. Pues yo "debía haber concurrido antes". Ahora bien, vivo en un barrio, Empalme Graneros, castigado periódicamente por los cortes de luz por períodos irritablemente extensos y nunca se me comunican, ni se me mandan notificaciones disculpándose por esos cortes que obligan a tirar mercaderías, que arruinan artefactos eléctricos por los cuales nunca compensan. Pero a la hora de tener un gesto de buena fe que, al menos sea en parte favorable al usuario, la empresa sigue "castigando". Tenemos un servicio excesivamente caro y mal prestado. Casi, sino fuera indignante, podría decir que esbocé una sonrisa cuando al final dice "de no regularizar su situación antes de los tres días hábiles, procederemos a la interrupción del servicio de acuerdo... bla bla bla (Reglamento general para el suministro de servicio eléctrico). ¡Vaya caradurez! Señores, ustedes "interrumpen" constantemente el suministro eléctrico sin previa notificación. Ya nos tienen acostumbrados y cansados.
Abogados contra Binner
Abogados rosarinos repudiamos declaraciones de Binner. Hace unos días asistimos a una serie de declaraciones de nuestro ex gobernador; una de ellas nos resultó llamativa, no sólo por provenir de un dirigente que se dice socialista, sino también por el síndrome de falta de memoria que parece aquejar al doctor Binner. Nos referimos concretamente a la argumentación realizada en el sentido de negarle al presidente Hugo Chávez la capacidad para asumir la presidencia, más allá de que la justicia del país soberano de Venezuela se expresó en sentido contrario. Lo que nos llama la atención es que en el año 2007, cuando Binner asumía su mandato como gobernador, la persona por él elegida para ocupar el cargo de ministro de Trabajo, Carlos Rodríguez, no cumplía con el requisito formal establecido por nuestra Constitución provincial para acceder a tal jerarquía, ya que tenía menos de dos años de residencia en la provincia de Santa Fe cuando no se es nativo de la misma. En ese momento, la estrategia de Binner fue dejar vacante el cargo de ministro y en su lugar hacer asumir al señor Rodríguez como secretario de dicha cartera hasta que cumpliera con el requisito formal mencionado en el párrafo anterior. Circunstancia que se cumplió el 29 de septiembre de 2008, fecha en la que finalmente el candidato de Binner cumplió con los protocolos necesarios. Lo llamativo es cómo Binner parece ufanarse en defender la Constitución venezolana cuando deja de lado e incumple con la Constitución de nuestra provincia de Santa Fe.
Más hechos y menos dichos
¡Cuán fácilmente resuelven los problemas los políticos con la boca! ¡cuántos pensamientos quedan en palabras! ¡cuánto desvelo y sacrificio para brindarnos una vida mejor que nunca comienza! ¡qué abuso en el tono de la voz y de gestos patéticos para conmover al público! Por más que se cubra de polvo dorado el escenario político del país; por más que se entonen vibrantes himnos a la democracia, a la libertad y a la justicia, siempre se percibirá el descontento del auditorio, cansado de que se le entretenga con interminables melodramas medianamente escritos. El pueblo ya no se endulza con jarabe de pico. Es preciso confirmar con hechos las buenas palabras ya que éstas solas no bastan para acreditar el amor por el pueblo ni la voluntad de hacerlo feliz.
Cristina vs. Darín
El reciente altercado entre la presidenta Cristina y el emblemático artista argentino e internacional Ricardo Darín, demuestra claramente que no hay que ser "osado" y deben obedecerse sus famosos caprichos (haz lo que yo diga y no lo que yo haga). ¡Por fin alguien con agallas en este país! Fue el primero que goza de reconocimiento y respeto de los argentinos que pudo decir públicamente "la reina está desnuda". Todos lo decimos en privado pero nadie se anima a decirlo en voz alta. El señor Darín merece nuestro respeto y nuestro agradecimiento porque en toda su vida personal y profesional demostró que su prestigio lo logro con estudio, trabajo, perseverancia y honestidad, cosa de la cual no puede sentirse orgulloso ningún integrante del gobierno ni funcionarios que cumplen, atemorizados, las órdenes y contraórdenes de la primera mandataria.