La fundación Garrahan ingresó ayer al libro de los récords Guinness al lograr la mayor recolección de tapitas de botellas plásticas del mundo, en el marco de su campaña solidaria de reciclaje para mejorar el equipamiento del principal hospital de niños del país.
Los organizadores calcularon que habían recolectado hasta ayer a media tarde más de 5.000 kilos de tapitas que varias grúas depositaban sobre unos piletones instalados en la sede San Martín del Club de Gimnasia y Esgrima (Geba), en avenida Figueroa Alcorta al 5500 de Capital Federal.
"Son mas de dos toneladas y medio cada grúa", destacó uno de los jueces del Guinness, enviado especialmente para registrar el caso.
El delegado de la empresa que registra récords en todo el mundo estimó que "al fin del día este piletón va a estar lleno de tapitas".
"Era algo totalmente nuevo para nosotros, tenemos récords de reciclajes, de lata, de botellas de plástico, pero nunca las tapitas", comentó al canal de noticias TN.
Además, explicó que el sistema de medicición "tiene las reglas parecidas a todos nuestros récords de reciclaje, de peso, una ventana de ocho horas para juntar en un gran piletón. Todo después tiene que ser destinado al reciclado".
"Estas tapitas tienen que ser destinadas a juntar fondos para la fundación", remarcó el delegado.
La coordinadora del Programa de Reciclado de la fundación, Patricia Gavilán, aclaró que las tapitas que se terminaban de recolectaban ayer hasta las 18, en el Club Geba, son las que participarán del conteo para alcanzar el récord Guinness, ya que aparte de ellas, en los últimos años, "millones" de piezas plásticas se juntaron a través de distintas donaciones.
Los organizadores señalaron que "lo más importante es que los verdaderos protagonistas de este récord mundial serán todos los que participen del evento y posibiliten que los gestos de amor que están detrás de cada tapita queden registrados".
Los organizadores informaron que las tapitas se venderán y los recursos obtenidos se aplicarán en equipamiento de una unidad móvil para el servicio de hemoterapia del Hospital Garrahan y en la remodelación de la entrada principal de la calle Pichincha.
Juntar tapitas se transformó, en Argentina, en una actividad emprendida también por los padres de niños que necesitan someterlos a alguna operación médica costosa, sorprendidos a la postre por el resultado de los gestos solidarios de la gente.