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Murió la genial novelista española Ana María Matute

Fue la tercera mujer en recoger el premio Cervantes y varias veces candidata al Nobel de literatura. Tenía 88 años. Sufrió una crisis cardíaca.

Jueves 26 de Junio de 2014

La escritora española Ana María Matute, una de las mejores novelistas de la posguerra española, murió ayer en Barcelona a los 88 años tras sufrir una crisis cardíaca.

Matute, que hace tres años fue la tercera mujer en recoger el premio Cervantes, se encontraba trabajando en una nueva obra. Murió en su casa de Barcelona, su ciudad natal, apenas un mes antes de cumplir los 89 años el 26 de julio.

Ana María Matute, la dama de pelo gris e imaginación desbordante, dijo una vez que "mientras pueda seguir escribiendo no pararé porque es lo que me gusta, lo he hecho desde que tenía cinco años y es lo que me pide el cuerpo". No dejó de hacerlo hasta su muerte. Cerca de cumplir los 89 años en julio, trabajaba en una nueva obra.

Un camino, el de la escritura, que inició con pocos años. Con 17 escribió su primer libro, "Pequeño teatro", aunque el primer cuento lo había plasmado con cinco.

Esa primera novela se la llevó al entonces director de la editorial Destino, Ignacio Agustí, escrita a mano en un cuaderno de tapas de hule negro. Tuvo que pasarla a máquina para que le prestara atención. Y cuando la leyó, quedó asombrado. Años después, en 1954, ganó con ella el premio Planeta. Tenía 28 años.

Antes de hacerse con ese galardón había sido ya finalista, con "Los Abel", del premio Nadal. Era 1947, y ganó Miguel Delibes con "La sombra del ciprés es alargada". "Quedar finalista detrás de Delibes fue todo un honor", dijo ella. Esa novela y el galardón que la acompañó la dieron a conocer en España.

La narrativa de Matute, enmarcada en un realismo de prosa lírica, estaba ya marcada en aquel entonces por los temas que acompañarían su obra a lo largo de toda su carrera: la infancia, la injusticia social, la incomunicación, la incomprensión... Y también la Guerra Civil española (1936-1939) y la posguerra.

La contienda la marcó profundamente. Tenía 11 años cuando estalló. En muchas de sus obras quedaron patentes el trauma y las consecuencias psicológicas de la guerra. Y la contienda convirtió a una "niña bien" en una "roja".

Nació en Barcelona, en una familia burguesa, religiosa y conservadora. Su salud no fue buena y su tartamudez la convirtió en una niña rara. Con cuatro años casi muere. Con ocho volvieron los graves problemas de salud y sus padres la enviaron al pueblo, a casa de sus abuelos, cerca de Logroño (norte).

Vivió también en Castilla y León y se educó en un colegio religioso de Madrid. Estudió música y pintura, pero decidió apostar solo a la literatura. En los 60 pasó tiempo en universidades de Estados Unidos.

Con "Los hijos muertos" ganó el premio de la Crítica en 1958 y un año después, el Nacional de Literatura. Con "Primera memoria", una historia de amor entre dos adolescentes en plena Guerra Civil que muchos consideran la mejor de sus novelas, obtuvo el premio Nadal en 1959. Y fue varias veces candidata al Nobel de literatura.

El premio Cervantes se le resistió durante mucho tiempo. "Si me dieran el Cervantes daría unos botes (saltos) tremendos de alegría", decía. Y por fin llegó en 2010. Al recogerlo en abril de 2011 se convirtió en la tercera mujer en hacerlo. El premio reconocía una obra extensa, con más de cuatro decenas de títulos.

Siempre le encantó contar cuentos a grandes y pequeños. Como escritora para niños fue también prolífica. En 1984 ganó el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con "Sólo un pie descalzo". En 1965 había obtenido ya el premio Lazarillo de literatura infantil por "El polizón de Ulises".

De fuerte carácter, divertida y simpática, Matute fue la primera mujer novelista en entrar en la Real Academia Española, donde desde 1998 ocupó el sillón K.

En el terreno personal, sin embargo, la vida no siempre le trajo tantas alegrías. Su primer matrimonio, con el escritor Ramón Eugenio de Goicoechea, fue doloroso y fracasó. En plena dictadura, a finales de los años 50, reunió arrojo y se separó. Y tuvo que estar más de dos años sin su hijo porque la Justicia le dio la custodia al padre.

Encontró el amor verdadero, como ella decía, años después, al lado del empresario francés Julio Brocard, con el que compartió la pasión de viajar. "Por Julio sentí un amor enorme, y él por mí. Estuvimos veintiocho años juntos, hasta su muerte". Brocard murió en 1990, el 26 de julio, día del cumpleaños de Matute. Ella sufría ya depresión y la pérdida de su gran amor la sumió más en ella.

Pero siguió escribiendo. En 1996 apareció "Olvidado rey Gudú", que junto a "La torre vigía" (1971) y "Aranmanoth" (2000) forma parte de lo que ella llama su trilogía medieval. "Paraíso inhabitado" se publicó en 2008. "La puerta de la luna. Cuentos completos" (2010) queda como su última obra publicada en vida.

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