Primero fue la brutal fuerza de la policía la que mató a Carlo Giuliani, ahora es la decisión de
un tribunal europeo de Estrasburgo. Los estrados judiciales avalan la muerte planificada. El
policía mató en "legítima defensa", eso afirman los magistrados, entonces según el sistema nada
para discutir, el asesinato del joven anarquista Carlo Giuliani perpetrado en Génova es la
expresión más patética de la ferocidad del capitalismo contemporáneo. Este sistema, mata cada día a
cada minuto a través de diversos mecanismos: guerras, enfermedades evitables, catástrofes generadas
por la contaminación y otros. Los jerarcas del G 8 montaron en Génova, una vez más, su maquinaria
de terror artillado. La expresión callejera de protesta a este perverso sistema de explotación y
dominación, recibió como respuesta la represión atroz de la soldadesca. Ahora, mediante el más
político de los poderes, el judicial, se repite el veredicto de condena a muerte y se ofrecen
cuarenta mil euros para pagar una muerte. No es posible callar ante estas infamias y los Carlo
Giuliani se multiplicarán por miles para resistir y construir una sociedad libre de opresores y
explotadores.



























