Qué ambiguo, dirán algunos. Qué intolerancia pueden decir otros. Pero yo me pregunto si es necesario que los niños paguen deudas de los adultos. ¿Por qué las clases terminan el 7 de diciembre y con pronóstico de empezar el 27 de febrero? ¿Para garantizar 190 días de clases? ¿A costa del sacrificio de los chicos? Una vez más, no estoy de acuerdo. Es decir, sí lo estoy con la intención de garantizar que mis hijos tengan una determinada cantidad de días al año de clases, pero no creo que mandarlos a partir de fin de febrero sea adecuado. Vivimos en una zona tremendamente cálida, con temperaturas elevadas incluso hasta marzo, por lo que me parece inhumano encerrar a más de 30 chicos en aulas que en general ni ventiladores tienen. ¿Y todo porque los docentes se dedican a hacer paros en vez de "educar"? No me malinterpreten, yo creo que todos merecemos un sueldo digno, un lugar de trabajo seguro y una jubilación acorde a nuestra actividad de toda una vida. Pero convengamos que hay trabajos o profesiones que de no cumplirse adecuadamente atentan contra todos los demás ciudadanos, que en general ni tenemos la culpa o la pasamos peor. Me refiero a maestros, médicos y policías; que si paran sus actividades nos perjudican a todos los demás. No pretendo abrir un juicio de valores. Sólo opinar acerca del sacrificio que hace un sector (los niños en edad escolar) con respecto al poder de otros de decidir no dar clases, obligando al gobierno a extender el calendario escolar que perjudica a la comunidad, y especialmente a los chicos que son los que tienen que soportar que los papás los sigamos mandando a la escuela a "estudiar".































