¿Qué hacen los chicos en internet? Según los últimos datos de las investigaciones de Generaciones Interactivas la mayoría juega, ingresa contenido y se conecta con otros. En muchos casos también se aíslan, desechan las relaciones interpersonales, se exponen a riesgos importantes y bajan su rendimiento escolar. Los padres hoy tienen el desafío de aprender a educarlos para este mundo virtual, que para sus hijos es cada vez más real.
El director de Telefónica Latinoamérica y vicepresidente del foro Generaciones Interactivas (que nació para promover el uso seguro de internet), Manuel Echánove, dijo que internet condiciona el comportamiento de los chicos aún en los momentos en que ellos no están delante de una pantalla.
Un nuevo mundo. Echánove fue uno de los más aplaudidos disertantes del congreso Creo en internet que se realizó recientemente en España y contó con la presencia de 400 personas de más de 17 países. La Capital pudo conversar con el especialista que más allá de su trabajo en el área de las telecomunicaciones se dedica a la investigación sobre el uso que los jóvenes hacen de internet, y como padre de 10 hijos asume cada día el desafío de educarlos para comportarse en este nuevo mundo.
Señaló que los chicos argentinos son creativos. Lo demostró un estudio realizado por Generaciones Interactivas en el país en el 2008, donde el 32 por ciento de los chicos entre 6 y 18 años tenían su blog, fotolog o página web para difundir su mensaje. Este número en España ya asciende al 40 por ciento.
En materia de diversión, optan por acceder a deportes, juegos y música.
Echánove destacó la influencia de la web en la diversión y señaló que "los chicos se entretienen horas en la web hasta tal punto que ésta condiciona sus comportamientos cuando están desconectados". Y puso como ejemplo el caso de una fiesta o una salida con amigos, donde lo relevante no es lo que suceda en la fiesta, sino sacar fotos para luego subirlas y comentarlas en la red. "Para ellos es más importante relatar lo que vivieron que disfrutar de lo que están haciendo en un momento determinado" amplió.
A su vez, Echánove dirigió su mirada hacia la escuela, donde cada vez es mayor el uso de internet como recurso para el estudio. "Es un apoyo para las tareas", reconoció y precisó que los resultados académicos dependen mucho de que así lo entiendan.
Otro de los fenómenos predominantes en la web es la conexión social. En este punto, Echánove aconsejó explicar a los chicos la diferencia entre un amigo y un contacto.
"Un amigo es alguien con quien se comparte la intimidad porque se tiene afecto y confianza. Si esa intimidad no se resguarda y se comparte con todos los contactos deja de tener su ámbito propio y así los chicos se exponen, dejan de ser dueños de su propio futuro, y hay quienes se aprovechan de estos datos para extorsionarlos", manifestó.
El empresario destacó un elemento fundamental para trabajar entre padres e hijos, que definió como "unidad de vida". "Tenemos que advertir si los chicos se comportan de modos diferentes en la red y en la vida real y enseñarles a ser las mismas personas en los dos ámbitos".
"Así, si queremos que nuestros hijos sean prudentes, tendremos que educarlos para que lo sean también en el mundo virtual, pensando si conviene o no subir datos, por ejemplo. Y si los educamos para que sean justos, también hemos de mostrarles cómo serlo también la web, enseñándoles a respetar la imagen de los demás y la propia, a pedir permiso cuando cuelgan fotografías de otros. Lo mismo que con la piratería?", puntualizó.
Alerta. "Si la vida virtual impide disfrutar de lo real, si son dependientes de la tecnología, hay algo que no va", advirtió Echánove y subrayó: "Hay un botón que es el más importante, es el de apagar. Hay que aprender y enseñar a utilizarlo para que ni los aparatos ni la web dominen nuestra vida ni la de nuestra familia".
Con sentido del humor, Echánove recordó que los adolescentes, cuando salen de su habitación, tienen los auriculares en las orejas, y que al sentarse a la mesa para comer cada uno está mirando su teléfono y accediendo a internet. "Hay que ayudarlos a reflexionar sobre cómo están viviendo y lo que está pasando, también en cómo afecta esta conducta al entorno familiar", dijo el especialista. Y aconsejó: "Habrá que pedirles que dejen sus celulares para sentarse a la mesa".
Echánove animó a los padres a no tener miedo a los hijos y por el contrario aprovechar a internet como un punto de encuentro, algo nuevo para compartir. Y aconsejó pedirles que les enseñen a usar la tecnología, y preguntarles las dudas.
Sin embargo, hizo una salvedad: "No es lo mismo manejar internet que usarla bien, y ahí es donde nuestros hijos nos necesitan como referentes. Nosotros les transmitimos la experiencia de la vida, no podemos dejarlos solos en este mundo digital", concluyó.
En España descubrieron que muchos casos de chicos con fracaso escolar se debía a la utilización del celular y la computadora durante las horas nocturnas. Simplemente la falta de sueño hacía que no pudieran prestar atención en clases y que volvieran a casa cansados y sin ganas de estudiar. El problema se solucionó cuando aprendieron a no conectarse de noche.