27 de Febrero, entre bulevar Oroño y Alvear, avenida donde somos presos de la inoperancia y la falta de acciones para destrabar un problema que tiene que llevarlo en la mente nuestro intendente y los concejales todos los días hasta encontrar una solución. Pero parece que termina el viernes y nos vamos a descansar con una paz total y todos los problemas quedan encajonados hasta el lunes, que si vamos con ganas, lo retomamos, si es que lo han tomado y se han hecho carne del problema que se está ocasionando a los vecinos de esa cuadra y a todos quienes habitamos en Rosario. El dueño de casa de esta ciudad es nuestro intendente, que a pocos días de dejar su cargo no pone lo que hay que poner para solucionar el problema, tal vez por miedo a perder caudal de votos y hacerse el simpático, ya que se predica que todos nuestros derechos deben ser respetados, pero parece que esto no lo entiende. Esperemos que nuestra futura intendenta le dé rápidas soluciones a los problemas sociales de este tipo, y que les haga entender a quienes reclaman de esta forma hasta dónde llegan sus derechos, que no son ni más ni menos que los nuestros. La intervención de la fuerza policial sacándolos y hacerles entender lo que corresponde no es volver a "la noche de los lápices", es muy distinto, ya que estamos en democracia y me imagino que nuestros legisladores saben cómo hacerla respetar. Señor intendente de la hermosa ciudad de Rosario, señores concejales, hagan el favor de realizar la caminata por calle Oroño (peatonal los domingos) y lleguen hasta 27 de Febrero (fin de la peatonal) y vean, saquen fotos, huelan el entorno de lo cual ustedes son culpables por su enorme inoperancia y falta de ideas para solucionar problemas, contenedores de basura volcados, baños públicos en toda la cuadra, realmente un estatus de una partecita de la ciudad que no admite que haya sábado y domingo sin trabajar. Hay que solucionar el problema antes, y después ir a descansar.































