Los funcionarios públicos antes de lanzar declaraciones mediáticas deben evaluar la proyección de todo cuanto vayan a decir. Son los comunicadores oficiales del poder. La población comprueba en el día a día el valor de la información y saca sus propias conclusiones respecto del comunicador y de quién lo mandó al frente. Casos tenemos a montones: las cifras oficiales de inflación siempre corren muy por detrás de la realidad, pero seguimos ignorando las causas de este permanente desencuentro. Las encuestadoras preguntan cuál es el principal problema nacional y obtienen una respuesta uniforme: la inseguridad en ascenso. El jefe de Gabinete argumenta que no es tan así pues hay países en los que el índice de inseguridad es más elevado que el nuestro .El doctor Binner nos aclara que Santa Fe es una provincia segura. Pero la realidad es que la inseguridad causa estragos en el territorio nacional y sigue ascendiendo. No creemos que estos funcionarios digan lo que dicen basándose en el número de denuncias presentadas pues ellos conocen que ya nadie denuncia los hechos porque es totalmente inútil hacerlo. El urticante tema de la pobreza: estamos rebosantes de planes sociales, comunitarios, subsidios, programas populistas, pero parece que son unidireccionales porque estamos permanentemente inmersos en conflictos provocados por ciudadanos carentes de recursos y esto desautoriza los índices de pobreza anunciando una sustancial mejora de esta situación. Merecemos por parte del gobierno elegido democráticamente una información actualizada y detallada de los importantísimos problemas nacionales actuales y futuros. Ningún argentino con dos dedos de frente cree que estemos tan bien como para que nos rebote todo lo que sucede o tan mal como para que el país deje de funcionar dentro de dos años. Pero hay mucho para resolver en el futuro inmediato dentro del país. Abocarse a la tarea es la primer tarea.































