Un grupo que cree haber hallado el Arca de Noé en el monte Ararat pidió que el gobierno de Turquía ayude a establecer un monumento nacional para atraer a peregrinos, y prevé que hará un buen negocio con la venta de recuerdos.

Un grupo que cree haber hallado el Arca de Noé en el monte Ararat pidió que el gobierno de Turquía ayude a establecer un monumento nacional para atraer a peregrinos, y prevé que hará un buen negocio con la venta de recuerdos.
"Mediante las imágenes captadas por satélites militares y de la Agencia de Inteligencia, y de un radar que penetra el suelo, se ha localizado el Arca de Noé a 5.059 metros de altura en las laderas del Ararat", afirmó en conferencia Daniel McGivern, presidente de Shamrock-The Trinity Corporation.
En realidad lo que, según McGivern, se ha detectado es una pieza rectangular, de madera, de unos 7,5 metros de ancho y 37,5 metros de longitud, a 7 metros de profundidad dentro de un glaciar de más de 90 metros de espesor.
El macizo del Ararat, de 40 kilómetros de diámetro en la frontera turco-iraní, contiene la montaña más alta de Turquía. Según la Biblia, allí encalló el arca en la cual Noé, con sus tres hijos y las respectivas esposas de los cuatro, más parejas de animales, sobrevivieron al Diluvio Universal.
McGivern y el fotógrafo Pedro Venegas, quien describió las penurias de la exploración, dedicaron mayor parte de la conferencia a las teorías que según ellos confirman una inundación catastrófica que cubrió la Tierra 5.000 años atrás.
Una señal. "Este hallazgo es una señal de los tiempos. El análisis espectrográfico ha identificado el material como madera, y esto en una montaña volcánica totalmente desprovista de vegetación", señaló McGivern.
"¿Qué otra cosa podría ser sino una parte del arca, que según explica la Biblia medía entre 120 y 165 metros, y que llegó allí como resultado del Diluvio Universal?", se preguntó.



Por Carina Bazzoni