A última hora del jueves, tal como informó este diario en su edición de ayer, se produjo en Rosario el secuestro de cocaína más importante de las últimas dos décadas en la provincia de Santa Fe. Cincuenta kilos de cocaína, de los cuales 42 corresponden a la denominada alita de mosca, nombre por el que se reconoce en la calle a la droga de más alta pureza. Cocaína al 82 por ciento de pureza con destino europeo. Pero no fue sólo eso lo que encontraron los pesquisas de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones, quienes estiman que entre los 10 detenidos que deparó el megaoperativo están los cabecillas de una organización que triangulaba droga peruana que desde Buenos Aires era enviada a Europa. El kilo de alita de mosca vale en Rosario alrededor de los 35 mil pesos mientras que la cocaína común ronda los 6 mil o 7 mil pesos. Ese precio, en capitales europeas, oscila entre los 40 y los 50 mil euros por kilo.
Además de la droga, perfectamente compactada, la policía incautó alrededor de 200 mil pesos en efectivo, tres autos, cuatro armas de alto calibre, municiones de diferentes calibres y medio kilo de alhajas y joyas de oro. "Es el procedimiento más grande en toda la historia" en la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones, calificó el comisario Hugo Tognoli, jefe de esa fuerza. Los pesquisas indicaron que de la banda hay todavía un prófugo. Un hombre de 32 años, con antecedentes por infracción a la ley de estupefacientes en el año 2004.
En los últimos tres o cuatro años el tipo de cocaína alita de mosca comenzó a ganarse un lugar en las crónicas policiales de los medios del centro del país. Esta variedad de estupefaciente tiene una pureza del 82 por ciento y ganó su nombre por su apariencia de escamas brillantes, como las alas de esos insectos. También se la conoce como escamosa o ejecutiva y está orientada a narices de alto poder adquisitivo.
La diferencia con la cocaína de consumo en la calle es que la alita de mosca tiene un proceso de doble cristalización. "Es como comparar el vino de mesa (la cocaína de calle) con un vino de 500 mangos (la alita). Esta es la que toman los famosos", clarificó una fuente ligada a la investigación.
La droga secuestrada en el barrio Tiro Suizo tiene como procedencia Perú, según coincidieron los investigadores. Y estimaron que ingresó a Argentina por vía terrestre. En Rosario un kilo de esta variedad tiene un valor estimativo a los 35 mil pesos y, fraccionada, se le puede sacar un valor de hasta 150 mil pesos según los conocedores de este mercado ilegal.
Bajo la lupa. En el verano de 2009 los efectivos de la sección Inteligencia de la ex Drogas Peligrosas de Rosario pusieron bajo la lupa al Negro Mario, como se reconoce en Tiro Suizo a Mario A., un hombre de 48 años que se presentaba como "representante de jugadores de fútbol". Incluso en su casa, dijeron quienes lo conocen, tiene camisetas de varios equipos de fútbol europeo autografiadas por sus usuarios habituales.
Las voces de la calle indicaban que el apuntado movía droga de muy buena calidad junto al personaje que se mantiene prófugo y cuyos datos se preservan. De acuerdo a lo confiado por los pesquisas que trabajan en la causa, con el correr de los meses se pudo establecer que el Negro Mario formaba parte de una gavilla que recibía la alita de mosca desde Perú. Que la droga era transportada en colectivos de larga distancia camuflada en equipajes o en el doble fondo de vehículos particulares. Y que desde Rosario, la droga seguía la línea a Buenos Aires para salir vía Ezeiza hacia Europa. En este sentido, los extremos de la cadena son materia de investigación.
A partir de la documentación recabada en estos dos años -que incluyó testimonios, seguimientos de los apuntados, registros de videos y fotografías-, el juez federal número 3, Carlos Vera Barros, y el fiscal Marcelo Di Giovanni dieron luz verde esta semana a una serie de allanamientos que comenzaron el jueves por la noche. En el operativo participaron 60 efectivos de los ex Drogas Peligrosas al mando del comisario Gustavo Spoletti, con el apoyo de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y el Cuerpo Guardia de Infantería (CGI). Al Negro Mario lo detuvieron en su casa de Regimiento 11 número 1150, donde no se privaba de ostentar el buen pasar que llevaba adelante. Al requisar la vivienda los pesquisas se percataron de que un bolso y una valija habían sido arrojados al patio de una vivienda contigua por la esposa y una de las hijas del sospechoso. En esa casa vecina residen dos ancianos de más de 80 años que permitieron que la policía recupere el equipaje. Allí había 39 ladrillos o panes de alita de mosca que arrojaron un peso de 42 kilos. Por eso fueron detenidas también la esposa y dos de las hijas del Negro Mario. Mujeres de 42, 23 y 18 años. Además secuestraron el auto familiar, un VW Suran.
Los apresados. En inmediaciones de la vivienda de Mario A. fueron detenidos tres ciudadanos oriundos de la localidad salteña de Salvador Mazza: José Manuel A., de 30 años; Graciela O., de 25; y Hugo Z., de 45. Los tres salían del domicilio en un Fiat UNO Way cero kilómetro en el cual, presuntamente, habrían traído el cargamento de droga a la ciudad.
Por su parte, en avenida del Rosario al 600 cayó preso Julio D., de 58 años y apodado Conchita. Si bien en el lugar no se encontró droga, la policía dijo que se incautó "documentación importante para la causa". Este hombre tiene registrada una decena de salidas del país en los últimos dos años a destinos como Chile, Brasil, México y España. A su vez, en Río Ayuí al 3800, en la villa del Tanque de barrio Tablada, fueron detenidas dos personas: un anciano y Paola A., de 32 años y embarazada. En el lugar se incautaron 175 mil pesos en efectivo entre moneda nacional, dólares y euros, poco menos de medio kilo de alhajas y joyas de oro, varias cajas de municiones de distinto calibre y cuatro armas de fuego: un revólver calibre 32, otro 38, una pistola calibre 22 y otra 6.35. Además había en el lugar 8 kilos de cocaína común. También se incautó un Chevrolet Astra 2008.
En Garibaldi entre Esmeralda y Chacabuco fue detenido José P., de 58 años, conocido en esa zona de Tablada como Taita. Los pesquisas recordaban ayer que el hombre es familiar de un joven asesinado en un triple crimen en febrero de 2010 y su hijo, apodado Moroco, fue mencionado en la investigación del ataque a balazos a una adolescente embarazada en abril pasado. En la casa de Taita se incautó una caja con 90 proyectiles calibre 22. En la misma cuadra se allanó otra vivienda con resultado negativo. El mismo resultado se tuvo en dos viviendas ubicadas en Presidente Quintana y Río Ayuí. Los detenidos y los elementos incautados quedaron a disposición del juez Vera Barros.
De exportación
A través de la delegación de Aduana Rosario, la Administración Federal Ingresos Públicos (Afip) detectó 3,5 kilos de cocaína camuflados en dos encomiendas que tenían como destino la ciudad holandesa Rotterdam y la capital de Costa de Marfil. De acuerdo a lo mencionado en un parte de prensa, la droga que iba con destino a Holanda “estaba oculta en la cavidad destinada al líquido de un brazo hidráulico de robot industrial construido en aleación de aluminio de alta resistencia”. En tanto, la cocaína que iba a Africa “estaba disimulada en las solapas de los embalajes que contenían bases de notebooks”. “La droga pudo ser detectada gracias a la participación de uno de los perros entrenados por la Aduana”, indicó el comunicado de Afip.