Yo también, como la señora que escribió la carta “Salven al Italiano”, ante la pérdida del compañero adorado, pido que salven al Hospital Italiano. Todo su personal, de enfermería y mucamas, me brindó una invalorable comprensión y ayuda en los largos días de dolor y sufrimiento, y ni qué hablar del equipo de médicos. Gracias doctor Fabián Diez por su profesionalidad y humanidad y por haberme regalado tres años más de su querida presencia. Gracias doctora Gabriela Varesio (doctorcita) por su dedicación y amor. Gracias doctor Gustavo Welker por su cariño. Gracias a los infectólogos y a todo el cuerpo médico del hospital, que con su entrega sostienen hasta el presente la institución.
Nilda Aparicio Pappalardo, DNI 3.626.894
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